¡Criar a un bebé o a un niño pequeño es un trabajo duro! De acuerdo con la Academia Americana de Pediatría, entre los 24 y 48 meses de edad tu hija alcanzará muchos hitos de desarrollo en el área socioemocional. Gracias a su recién adquirida fuerza y habilidades físicas, tu pequeña comenzará a explorar más activamente sus alrededores, su personalidad y tus límites. Este periodo es crucial para su desarrollo, pero también puede convertirse en todo un reto para los padres. A esta corta edad, la curiosidad viene acompañada de conductas impulsivas y de riesgo, la determinación va de la mano con la terquedad, y la independencia puede convertirse rápidamente en desafío.

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Por lo mismo que los niños pequeños llegan a ser difíciles, los psicólogos del desarrollo han dedicado muchísimas investigaciones para determinar qué técnicas de crianza y qué habilidades de los padres son las que promueven una mejor relación entre padres e hijos. En 2005, las investigadoras Liliana Lengua y Erica Kovacs de la Universidad de Washington llegaron a la conclusión de que los padres que utilizan herramientas de crianza positiva tienen hijos que, después de un año, muestran menos irritabilidad, conductas de desafío, miedo o rechazo; además de que existe una correlación entre una mayor cantidad de emociones positivas por parte de los niños y una mayor aceptación y consistencia en la forma en la que los cuidadores crían a los pequeños.

David Kerr, profesor de psicología de la Universidad Estatal de Oregón, dice que la crianza positiva no solo hará tu vida más sencilla, sino que ayudará a que tu hija desarrolle habilidades socioemocionales positivas que le servirán toda la vida. Estas son algunas ideas de cómo implementar la crianza positiva en casa y disfrutar los años de preescolar con tu pequeña:

  • Anímala a expresar sus emociones y a aceptarlas, en vez de portarse mal.
  • Dale opciones en vez de órdenes. Como los niños pequeños están comenzando a explorar su independencia y autonomía, hacer esto evitará las luchas de poder o los «no» tajantes. Es importante que le des opciones con las que tú estés cómoda.
  • Di «no» de vez en cuando, pero hazlo con convicción. Mantén límites razonables y consistentes.
  • Trata de crear un ambiente seguro, pero abierto a la exploración. Hacer tu casa a prueba de niños toma tiempo y dinero, pero hacerlo te evitará el estrés de prohibir constantemente actividades que sean peligrosas.
  • Reconoce su buena conducta, sus progresos y halaga sus logros.
  • Busca la razón detrás de su mal comportamiento, en vez sacar conclusiones precipitadas.