El mundo nos ha invitado a ser mucho más que mamás.

He llorado algunas noches. He visto los ojos llorosos de mi esposo al tratar de explicarme cómo hablan con inversionistas durante la peor crisis económica en años. He lidiado con un bebé a quien le están saliendo los dientes y quiere comer cereal con bombones en cada comida y he escuchado la voz de mi papá temblar por primera vez.

Estas últimas semanas definitivamente han sido duras para todos nosotros, pero conforme pasan los días, comienzo a verme diferente. Veo una versión más tranquila de mí. Soy una esposa más receptiva y una mamá más compasiva. Veo a una artista de plastilina, una pareja de baile, una cuenta cuentos profesional y una arquitecta de LEGO. Veo mucho más que solo una mamá.

Mi creatividad ha sido puesta a prueba. Les cuento cómo hemos enfrentado estos días.

  • Hemos aprendimos que el colorante hace a los hotcakes mucho más divertidos.
  • Hemos construido semáforos con papel y usamos cinta para hacer una “calle” en nuestro pasillo.
  • Hemos dejado a mi hijo correr en la casa 95% del tiempo descalzo y sin pantalones.
  • Nos abrazamos más, escuchamos más.
  • Hemos visto innumerables veces el mismo episodio de “El Pequeño Bheem” en Netflix.
  • Hemos pintado el sistema solar en nuestra ventana y esperado ansiosamente la primera estrella todas las tardes.
  • Pero sobre todo, le hemos enseñado a nuestro hijo que sin importa lo que está pasando en el mundo, siempre tiene un hogar con nosotros. Un lugar donde él se puede sentir seguro, querido y libre. No podemos controlar lo que está pasando afuera, pero sí podemos controlar nuestra actitud hacia la vida en cuarentena.

Y sí, tenemos nuestros días difíciles. Nuestros berrinches de 20 minutos y nuestras discusiones para salir del baño. Sin escuela, fiestas de cumpleaños o clases de natación a las que llegar, los días pueden ser largos. Pero de alguna manera hemos logrado ser más generosos, nos hemos divertido más y hemos conectado más profundamente que antes.

desarrollo de tu bebe

Yo sé que este día de las madres va a ser diferente. Probablemente pasará desapercibido y estaremos adentro en casa. Se sentirá como cualquier otro día. Pero este día de las madres en particular, las invito a darnos amor propio. A estar orgullosas de lo lejos que hemos llegado este año y a disfrutar de las cosas pequeñas.

Y no hay que olvidar este momento en donde el mundo nos invitó a ser mucho más que una mamá. ¡Feliz Día de las Madres de parte de una mamá Kinedu cansada, pero feliz! Estoy segura de que saldremos de esto juntas.


Paloma Elosúa es una especialista de comunicación en Kinedu. Ella vive en Monterrey, México con su esposo Francisco y su hijo Francisco (18 meses).