Según la Organización Mundial de la Salud, cada año nacen más de 15 millones de bebés prematuros. Por prematuro se entiende a un bebé nacido antes de cumplir las 37 semanas de gestación. Según el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades, los bebés que nacen prematuros tienen mayor riesgo de padecer problemas respiratorios, discapacidad intelectual, entre otros problemas. Incluso la vida de muchos de estos bebés está en riesgo por falta de intervención o de recursos y cuidados intensivos. Sin embargo, se encontró que mantener contacto piel con piel durante varias horas al día con los bebés ayuda a disminuir su riesgo.

El método canguro involucra que la madre cargue a su bebé en pañales en contacto con su cuerpo. Se debe cubrir la espalda del bebé con una manta o cobija para que el bebé se mantenga calientito. Varios estudios han encontrado que este método estabiliza los signos vitales, fomenta el sano desarrollo de los bebés prematuros, e inclusive puede salvar la vida de los bebés en peligro de muerte.

descarga_kineduPowered by Rock Convert

Pero, ¿por qué funciona? Los estudios sugieren que el desarrollo del cerebro y de ciertos sistemas del cuerpo, como el ritmo cardiaco, son sensibles a la estimulación del contacto materno. Por lo tanto, cuando los bebés nacen prematuros, el desarrollo de estos sistemas se interrumpe. De cierta forma, la técnica canguro logra simular el “ambiente del útero,” brindando el calor y el contacto materno que los bebé en desarrollo normalmente reciben en la matriz.

Hoy en día, sabemos que el contacto físico en un bebé, especialmente en un bebé prematuro, es fundamental para su sano desarrollo físico y mental. Debido a sus grandes beneficios, los expertos sugieren la práctica de la técnica canguro en todos los bebés, sin importar si son o no prematuros.