Desde los años noventa, la profesora en psicología Susan Hallam, de la Universidad del Colegio de Londres, ha estudiado cómo las habilidades musicales se relacionan con otras habilidades, especialmente durante momentos críticos del desarrollo infantil. Sus estudios abogan por la importancia de las habilidades musicales durante y después de la infancia, y se basa en el proceso de la «transferencia de conocimiento». Esta se refiere al fenómeno de que si dos o más actividades comparten muchas habilidades subordinadas o conexiones cerebrales, cuando una persona perfecciona una habilidad en particular esta influencia el dominio de otras habilidades y su desarrollo. El ejemplo más citado es el del procesamiento automático de la música y el lenguaje: usamos las mismas conexiones neuronales para leer y comprender las notas musicales y las letras. También podemos transferir nuestras habilidades de forma más reflexiva y consciente, como cuando escuchamos una música emotiva y la usamos para procesar nuestros sentimientos, o cuando un disco te gusta tanto que trabajas tu memoria para memorizar la letra de las canciones.

Powered by Rock Convert

Los descubrimientos de Hallam sugieren que entrar en contacto con la música desde temprana edad, incluso solo escuchándola, tiene beneficios a largo plazo en la vida de los niños. Desarrollar las habilidades musicales de tu hijo fomentará sus habilidades de percepción, su alfabetización, su desarrollo motor grueso, su coordinación corporal y su razonamiento conceptual. Además de divertirse juntos, cuando compartes la música que te gusta con tu pequeño, cantan juntos o bailan al ritmo de una canción, ¡también estás trabajando múltiples aspectos de su desarrollo!

Puedes leer el artículo completo antes mencionado visitando este enlace:
The power of music: its impact on the intellectual, social and personal development of children and young people