Es muy común que durante el embarazo experimentes cambios o interrupciones en tus patrones de sueño. Según la Fundación Nacional del Sueño (2007), el 79% de las mujeres embarazadas sufren de algún tipo de desorden del sueño. Tu cuerpo está pasando por tantos cambios, a nivel físico y hormonal, que es de esperarse que estos afecten tu sueño reparador. La falta de sueño puede causar somnolencia durante el día, irritabilidad, fatiga y aumentar los niveles de ansiedad durante el embarazo. Cada vez que debas levantarte al baño y los problemas que tengas para encontrar una posición cómoda para dormir serán las causas principales de tu falta de sueño.

Pero no te preocupes, aquí te dejamos unos «remedios caseros» que puedes intentar para descansar mejor durante la noche.
• Encontrar la posición correcta.  Saber exactamente en qué posición estás más cómoda puede tomarte tiempo, pero valdrá la pena. Intenta poner una almohada entre tus piernas para dormir mejor de lado. También prueba con almohadas de diferentes tamaños para elevar la parte superior de tu cuerpo (ayudándote a respirar mejor) o tus rodillas (para aliviar el dolor de espalda). Si continúas sintiendo mucho dolor y los músculos tensos, tal vez debas invertir en un colchón o colchoneta que te dé más soporte y distribuya mejor tu peso.
• Ejercicios de relajación. Es súper importante que aprendas a calmar tu mente y cuerpo antes de dormir. Trata de estirarte antes de ir a la cama o concéntrate en tu respiración durante un par de minutos. Tomar un baño caliente o recibir un masaje también son buena idea. Aunque sea más fácil decirlo que hacerlo, deja todas tus preocupaciones y pendientes para la mañana siguiente. Si sigues teniendo problemas para relajarte, ve a nuestra sección de relajación en el catálogo para leer más sobre consejos y técnicas específicas.
• Ejercítate. Se ha demostrado que durante el embarazo hacer ejercicio tiene muchos beneficios, dormir bien entre ellos. Trata de hacer al menos 30 minutos de ejercicio varias veces por semana (no antes de irte a la cama) y verás que empiezas a dormir mejor.
• Levántate y muévete. Si te despiertas a mitad de la noche, levántate y trata de hacer algo que te aburra (como organizar tu despensa) y no te quedes a contar los minutos que faltan para que amanezca. De este modo, te cansarás y podrás dormirte rápidamente cuando te vuelvas a acostar.
• Solo para sexo y descanso. Condiciona tu cuerpo para que asocie la cama exclusivamente con dormir y tener sexo. Si dejas que tu cuerpo crea que puedes trabajar o hacer tareas de la casa desde la cama te será más difícil dormirte cuando te vayas a acostar.
• Apaga las luces. Es importante que tu cuarto esté en total oscuridad. Si hay aparatos electrónicos con luces brillantes (el router del internet, tu teléfono, etc.) cúbrelos con una tela. Sentirás una gran diferencia. La luz artificial nos afecta más de lo que creemos.

Dormir es y siempre será algo muy importante para recargar energía y sentirte feliz y con ganas de enfrentar un nuevo día. Si tus problemas para dormir persisten, habla con tu doctor para que te dé más instrucciones sobre cómo remediar eso.

Desarrollo del bebe en embarazo