Por fin, tu hija superó los temibles dos años y llegó a los geniales tres y cuatro años. En esta etapa del desarrollo, tu pequeña comenzará a tener amigos y a relacionarse con las personas, aprenderá a interactuar con gente fuera de la familia (compañeros de juegos, maestros, otros niños, cuidadores, etc.) y comenzará a expresar emociones, necesidades, gustos y aversiones con sus nuevas habilidades lingüísticas. Esta comunicación desarrollará, lento pero seguro, su personalidad y sentará las bases para sus futuras relaciones, estilo de comunicación e identidad.

Es por esto que comunicarte con tu hija será vital para su buen desarrollo socioemocional. La Academia Americana de Pediatría enfatiza que saber recibir el mensaje que tu pequeña te está mandando es la parte más importante de la comunicación. Este artículo se centra en la escucha activa que hay que ofrecerles a los niños de preescolar.

Toda comunicación puede considerarse como un canal de dos vías: ¡no solo el receptor del mensaje está recibiendo algo! En todo intercambio comunicativo, la persona que habla también recibe un mensaje implícito sobre lo que está diciendo. Este se genera a través del lenguaje corporal, la sintonía y la retroalimentación positiva o negativa de quien está escuchando. Cuando escuchas activamente, tu hija recibe las señales de que lo que está diciendo es importante y que estás siendo receptiva a lo que está expresando.

La escucha activa le ayudará a tu hija a comprender mejor sus sentimientos y fortalecerá la relación que tienes con ella, además de nutrir su valía y autoconfianza. Aquí te damos algunas recomendaciones sobre cómo trabajar la escucha activa con tu pequeña:

  • Refleja lo que escuchas. Es decir, resume y devuelve el mensaje que tu hija te está diciendo. Es importante que no solo repitas lo que dijo, sino que uses tus habilidades socioemocionales más avanzadas para explicar lo que tu pequeña trata de decirte. Puedes nombrar las emociones que te está comunicando y darle sugerencias «Creo que te sientes feliz/triste/enojada/cansada».
  • No te distraigas y muestra interés. Cuando tu hija te esté contando algo, evita distraerte con el celular o el periódico, y dedícale toda tu atención. Muestra tu interés manteniendo el contacto visual y haciendo gestos.
  • Anima a tu pequeña a seguir hablando. Interactúa con la historia, pero no la interrumpas, critiques o apresures.