Practicar la conciencia plena es algo que se puede hacer durante toda la vida. Aunque el concepto de la conciencia plena es muy simple (estar presente en el aquí y el ahora, sin distracciones, ni juicios ni una mente inquisitiva) es necesario practicar mucho para dominar la habilidad. No hay dos embarazos iguales, tal como no hay dos niños iguales, y aunque la investigación concerniente a los ejercicios de la conciencia plena aún está en pañales (¿vieron lo que hicimos ahí?), algunos estudios ya han revelado algunos de los beneficios que aporta. La conciencia plena te prepara para lidiar con las eventualidades de la vida y como no se limita a situaciones específicas, se convierte en el vehículo para entender por qué reaccionas como reaccionas ante ciertas situaciones y te ayuda a aceptar lo que estás viviendo en cada momento.

Cultivar la habilidad de vivir en el presente y de ser consciente de lo que te rodea y de tus pensamientos te ayudará a controlar el estrés y la ansiedad. Un estudio realizado en UCLA en 2014 investigó los beneficios que aporta asistir a una clase de conciencia plena. Cuarenta y siete mujeres en su primer o segundo trimestre participaron en el experimento. Todas ellas mostraban altos niveles de estrés y ansiedad antes de comenzar la clase. Seis semanas de práctica después, habían aprendido a manejar sus emociones negativas, el dolor y hasta situaciones sociales más complejas. Las mujeres que asistieron a la clase regularmente mostraron menores niveles de ansiedad que las del grupo de control que habían tomado una sola clase de conciencia plena y habían leído un libro sobre el embarazo.

Practicar la conciencia plena te dará las herramientas para manejar emociones complicadas como el miedo al dolor del parto o el miedo a convertirte en madre. La conciencia plena se puede practicar incluso si no meditas. Solo nota y pon atención a cómo tus pensamientos afectan tu humor y tu cuerpo a lo largo del día. Si lo haces, podrás estar presente en los momentos felices y superar situaciones difíciles con solo respirar. No te olvides de esto, y recuerda vivir en el presente todos los días; tu bebé también se beneficiará con eso, ya verás.

Desarrollo del bebe en embarazo