Según la Academia Americana de Pediatría, los niños alcanzan importantes hitos del desarrollo comunicativo entre los 24 y 48 meses de edad. Esto significa que lo que tu hija entiende y la complejidad de lo que expresa se desarrolla de manera exponencial. La comunicación no solo es importante para el desarrollo del lenguaje, sino para las habilidades socio-afectivas de los niños. La comunicación positiva y efectiva sentarán las bases con las que establecerán y repararán sus relaciones interpersonales.

Siguiendo las recomendaciones del Departamento de Desarrollo en la Infancia Temprana de la Universidad de Nebraska-Lincoln, los padres deben practicar una comunicación positiva con sus hijos dese que son muy pequeños. Enfatizan que el desarrollo infantil se beneficia muchísimo con la comunicación abierta, respetuosa, honesta, directa y amable, sin importar el tema que se esté tratando.

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Estos son algunos consejos prácticos que la doctora en educación Michele Borba escribió en su libro The Big Book of Parenting (El gran libro para padres):

  • Entender que el «no» es la manera en que tu hija afirma su recién descubierta independencia. Los niños pequeños viven en un mundo lleno de gente grande, sienten cosas que no saben manejar, y tratan expresar sentimientos e ideas para las que no tienen las habilidades lingüísticas suficientes, así que es de esperarse que deseen tener un poco de control sobre sus vidas y desafíen a los adultos. No te lo tomes personal cuando tu hija te diga «no» y enséñale la manera adecuada de interactuar. Explícale que es de mala educación ser grosera y dale la oportunidad de tomar decisiones en su rutina diaria.
  • No esperes que tu pequeña interiorice inmediatamente los buenos modales, mejor da el ejemplo. Tu hija de 3 o 4 años aún es muy joven para controlar sus impulsos. Así que, si te mortifica que tu pequeña hable muy fuerte en el cine, recuerda que es algo normal y aprovecha el gusto de los niños por imitar para susurrarle «Habla en voz baja, así». En casa, practiquen esto y otras conductas alternativas para que todo sea más sencillo la próxima vez que quieran ir a la biblioteca.
  • Haz la conversación algo divertido, en vez de estresante. Algunos niños se frustran o cohiben cuando les das muchas instrucciones o los corriges mucho. No le prestes tanta atención a sus errores y simplemente repite las palabras de forma clara cuando tengas la oportunidad.

Si te interesa leer más consejos sobre cómo comunicarte con tu pequeña, visita este artículo de la Universidad de Nebraska: Clear Communication with your Children