¿Qué es el razonamiento por analogía y cómo se desarrolla en la infancia temprana? ¿Cuáles son los mecanismos cognitivos detrás de esta forma de razonamiento? En este artículo te contamos todo al respecto!

El razonamiento por analogía es una habilidad avanzada que nos permite relacionar diferentes experiencias o información que aparentemente no son similares. Esta habilidad es lo que distingue a los humanos de la mayoría de otros animales inteligentes, y es esencial para el pensamiento analítico e inductivo. 

La ciencia detrás del razonamiento por analogía 

En el pasado se creía que los niños no eran capaces de razonar con analogías, pero es muy probable que el razonamiento analógico esté presente en las etapas tempranas del desarrollo. Es un error común asumir que los niños pequeños no tienen estrategias analógicas. Una teoría sugiere que los niños tienen la capacidad de usar analogías, pero no lo hacen porque aún no entienden cómo se originan estas relaciones.  Los niños pequeños tienen la habilidad de usar analogías de forma espontánea, por ejemplo, en el salón de clases cuando están aprendiendo habilidades básicas, como la lectura, y cuando aprenden sobre el mundo.  

Algunos expertos sugieren que un factor importante en el desarrollo de esta habilidad es la adquisición de información. Cuando los bebés nacen, conectan ciertas representaciones basándose en su apariencia y sus similitudes. Esto se hace de manera no analógica, porque no tienen suficiente conocimiento o información contextual. Pero al crecer y adquirir más conocimiento, comienzan a usar el razonamiento por analogía. Esta teoría ha sido demostrada por la relación que existe entre el vocabulario a una edad temprana y las habilidades de razonamiento que surgen más tarde, demostrando que el lenguaje y el conocimiento funcionan como las bases del razonamiento analógico. 

Aún así, el desarrollo de las habilidades de razonamiento no solo tiene que ver con la adquisición de conocimiento. También se ha demostrado que las habilidades de función ejecutiva tempranas pueden predecir con cierta claridad la futura habilidad de razonamiento por analogía. ¿Pero qué son las habilidades de función ejecutiva? 

desarrollo de tu bebe

Estas habilidades están relacionadas con el control sobre actividades cognitivas, como inhibir impulsos, y manipular y organizar información compleja mientras se usa la memoria de forma activa. Un ejemplo de una función ejecutiva es cuando intentas decir el alfabeto en reversa. Primero necesitas recordar el orden original del alfabeto, para luego decirlo al revés. De esta manera, la función ejecutiva permite planear, monitorear y cambiar de tareas, y controlar a qué le pones atención. Esta habilidad  tiene gran influencia en el razonamiento por analogía, ya que puede predecir cómo se desarrollará el uso de este tipo de razonamiento. 

Estas dos teorías no pretenden ser contradictorias, si no por el contrario, complementarias, en el desarrollo del razonamiento analógico en los niños. Por esto mismo deben considerarse como procesos simultáneos, y debe darse igual importancia a los aspectos clave de cada teoría (conocimiento y funciones ejecutivas) en la educación de los niños. 

Cómo fomentar el razonamiento ananlógico 

El razonamiento por analogía fomenta el pensamiento innovador, adaptativo y creativo. Por eso es importante incluir la adquisición de nuevos conocimientos y vocabulario en la educación temprana, así como procurar actividades que fortalezcan las funciones ejecutivas. Estas consideraciones darán a los niños las herramientas necesarias para tener una educación exitosa y un buen desarrollo en el panorama global actual. 

Motivar el pensamiento relacional desde la edad preescolar con actividades como identificar patrones y encontrar similitudes puede ayudar a construir bases sólidas para el desarrollo del razonamiento por analogía. Dar el apoyo adecuado para estructurar el proceso de aprendizaje es fundamental.  

Aquí hay algunas cosas que puedes hacer para fomentar el razonamiento analógico: 

  • Darle a los niños oportunidades de aprendizaje que les permitirán hacer comparaciones entre conceptos nuevos y cosas que han aprendido antes. 
  • Presentarles diferentes tipos de analogías, para que puedan entender cómo identificarlas en el futuro. También puedes comparar diferentes analogías, para enfatizar aún más el proceso que se usa en las analogías. 
  • Enfatizar diferencias y semejanzas entre conceptos simples y complejos. Por ejemplo, puedes pedirle a tu pequeño que clasifique objetos o juguetes según diferentes características, como color, forma, tamaño, etc. 
  • Puedes usar historias verbales o libros de cuentos y encontrar analogías en ellos.
  • Motiva a tu pequeño a encontrar patrones entre objetos que no parecen similares en un principio. Por ejemplo, puedes preguntarle en qué se parecen un popote y el tallo de una planta. 
  • Intenta usar palabras y lenguaje simple al explicar las analogías.
  • Habla con tu pequeño sobre los conceptos que quieres usar para una analogía antes de presentarla. 
  • Antes de presentar una analogía, puedes empezar hablando sobre cómo algunas cosas son similares o diferentes entre sí. ¡Algunos ejemplos de cosas comunes pueden ser de gran ayuda!

Estas estrategias fortalecerán el desarrollo del sistema cognitivo que se utiliza para el razonamiento por analogía, fomentando este mecanismo desde una edad temprana. Recuerda que un entorno  positivo, en el que los niños se sientan apoyados y con seguridad para explorar, preguntar, y seguir su creatividad, puede hacer toda la diferencia en el desarrollo de habilidades cognitivas complejas.