Hoy en día, es muy común escuchar hablar en los medios sobre el autismo. Sin embargo, mucha gente aún tiene dudas sobre lo que es exactamente, por lo que a continuación te daremos una breve explicación sobre el mismo.

El autismo es un trastorno del desarrollo que se debe a diferencias presentes en el cerebro en un individuo. Hoy en día, no se conoce la causa por la cual se presenta. No obstante, se cree que se debe a diversos factores, incluyendo ciertos componentes genéticos y factores ambientales. Entre los factores que causan el autismo, es importante resaltar que tanto la crianza como la vacunación no son elementos que lo provoquen.

Cada persona con autismo es diferente; lo que afecta a uno, puede no afectar al otro. Sin embargo, existen características comunes que los pueden unificar, tales como la dificultad para comunicarse, relacionarse con otros, hacer amigos, notar lo que los demás sienten, hacer contacto visual, detectar el sarcasmo, entre otros. De la misma forma, es común que quienes lo padecen realicen movimientos repetitivos y les guste mucho la rutina. Los ruidos o cambios sutiles les molestan, pueden interesarse muchísimo por un tema en particular e, incluso, hasta ser expertos en ello. Sin embargo, también pueden mostrar una discapacidad en el aprendizaje.

El autismo es tan diverso que forma parte de un espectro llamado Trastorno del Espectro Autista (TEA). Dentro de este espectro hay diferentes tipos de autismo. Entre ellos se encuentra el Síndrome de Asperger, el cual muestra ciertas similitudes con el autismo, tales como el gusto por las rutinas, la molestia ante los cambios, la dificultad para relacionarse con otros, así como una pasión por un tema en particular. La diferencia radica en que quienes lo presentan no muestran discapacidad en el aprendizaje.

El diagnóstico del autismo muchas veces es tardío, es decir, que no se detecta sino hasta que los niños son mayores. Sin embargo, los expertos han notado que una detección temprana es altamente benéfica pues se pueden tomar medidas para ayudar a fomentar una mayor capacidad de adaptación e independencia. Sabemos que cada niño es único y que cada uno se desarrolla a su ritmo. Sin embargo, hay ciertos indicadores que, si no se cumplen para cierta edad, se consideran una alerta. A continuación, te compartimos diferentes aspectos claves que se pueden empezar a identificar a partir de los 12 meses, así como características pertinentes al autismo. Si tu pequeño presenta la mayoría de ellos y estás preocupada por su desarrollo, no dudes en contactar a tu médico y comentárselo.

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Características claves a partir de los 12 meses:

  • No responde a su nombre.
  • No se relaciona con sus cuidadores de forma recíproca.
  • Se enoja cuando suceden pequeños cambios.
  • Mece su cuerpo, agita las manos o da vueltas en círculos.
  • Prefiere jugar solo.
  • Evita o resiste el contacto visual.
  • No muestra muchas expresiones faciales.
  • No apunta a objetos o responde cuando apuntas a un objeto.
  • Utiliza pocos o nulos gestos, tales como saludar o despedirse con la mano.
  • No responde o comprende instrucciones simples de un paso como: “enséñame el gato”.
  • Si balbucea, no parece que está teniendo una conversación.
  • Si habla, lo hace con voz robótica.
  • No expresa palabra alguna.
  • Ha perdido avances que ya había logrado.
  • No busca cosas que vio que escondiste.
  • Tiene intereses obsesivos (por ejemplo, puede pasar mucho tiempo viendo objetos que den vueltas, como un ventilador o las llantas de un juguete).
  • Juega con objetos siempre de la misma manera y muchas veces se interesa exclusivamente en una parte del objeto (por ejemplo, juega con un juguete que tiene luces pero solo lo prende o apaga para ver cómo se enciende).
  • Tiende a seguir rutinas.

Estas son solo algunas características del autismo. Que tu hijo cumpla con algunas de ellas no significa realmente que padezca del mismo. Sin embargo, si estás preocupada por el hecho de que tu bebé cumple con la mayoría de los indicadores y te preocupa su desarrollo, no dudes en contactar a tu pediatra. Juntos podrán ver si el desarrollo de tu pequeño es normal o si requiere de una evaluación más profunda por parte de un especialista.