¡La hora de introducir las papillas a tu bebé trae consigo una infinidad de preguntas! La información de los medios y las opiniones de los familiares nos pueden confundir tanto que nos preguntamos si habrá reglas o un orden específico para introducir los alimentos. Sabiendo esto, queremos brindarte una guía para aclarar los mitos que rodean la introducción de la alimentación sólida.

Un mito que acompaña a la ablactación es que es necesario comenzar con cereales. Por lo general se comienza la ablactación con cereales de un solo grano, pero no existe evidencia médica que sugiera que introducir alimentos sólidos en algún orden en particular sea mejor para tu bebé. Por otra parte, es muy común escuchar que introducir la fruta primero hará que después tu bebé no quiera comer verduras. Sin embargo, tampoco hay evidencia científica que sustente esta afirmación. ¡La verdad es que puedes comenzar con prácticamente cualquier alimento que desees! Incluso, puedes comenzar con puré de carne, algo antes inconcebible y que requería esperar hasta que el bebé creciera unos meses antes de dársela. Sin embargo, gracias a investigaciones recientes, se recomienda que la carne sea uno de los primeros alimentos introducidos ya que ésta brinda el hierro necesario que requiere tu bebé en esta etapa. A partir de los 6 meses de edad, a los bebés se les acaba la reserva de hierro con la que nacieron; por lo tanto, es importante darles alimentos ricos en hierro como la carne roja o cereales fortificados con este mineral.

De la misma forma, es importante introducir una amplia variedad de alimentos saludables y ricos en nutrientes, siempre y cuando alimentes a tu bebé con un alimento nuevo a la vez por 3 días seguidos para descartar alergias. Recuerda también que tu pequeño apenas está aprendiendo a comer y que las texturas y los sabores son totalmente nuevos para él. No te desanimes si tu pequeño no quiere comer algo en particular. ¡Esto es muy normal! Simplemente vuelve a intentarlo después. A veces, es necesario ofrecer el alimento unas 10-15 veces antes de que un bebé acepte un alimento nuevo. Por esta razón, es importante ofrecerle una cucharadita a la vez e introducir las papillas con una consistencia muy molida y semi-líquida. Tu pequeño aún está en la fase de aprender a tragar alimentos, así que los grumos o alimentos espesos le resultarán difíciles de deglutir. Conforme se vaya acostumbrando a las papillas, podrás ir cambiando la consistencia de los alimentos hasta llegar a darle a tu pequeño trocitos de comida.