Guía práctica para trabajar el control de la cabeza

Bien, ya hemos tocado este tema y ahora sabemos lo importante que es que los bebés fortalezcan los músculos del cuello para conseguir controlar la cabeza. En este punto probablemente ya hayas escuchado decir que conforme tu bebita crezca y se vuelva más fuerte, logrará dominar esta habilidad, ¡genial! Sin embargo, con tantos recursos a la mano (entre ellos Kinedu), se preguntarán que pueden hacer ustedes en casa para ayudar a su hija a alcanzar este hito del desarrollo y aumentar su repertorio de habilidades motrices.

Primero que nada, repasemos. La adquisición de la habilidad del control de la cabeza es crucial porque sienta las bases de muchas otras habilidades físicas como el voltearse, sentarse, gatear y caminar. Si quieres leer más sobre qué esperar en cada etapa del crecimiento de tu pequeña, visita este enlace para ver el artículo correspondiente (http://blog-es.kinedu.com/indicadores-del-desarrollo-control-de-la-cabeza/).

Ahora, pasemos a la parte divertida. Pasar tiempo boca abajo es, de hecho, la herramienta secreta para ayudar a tu hija a hacer grandes progresos en su control de cabeza. Pero, ¿qué significa pasar tiempo boca abajo? Nos referimos a los minutos que tu bebé pasa recostada sobre su estómago mientras está despierta y, sobre todo, bajo tu supervisión. La Academia Americana de Pediatría (AAP) informa que cuando los bebés pasan mucho tiempo acostados boca arriba la parte trasera de su cabeza puede aplanarse y, aunque eso no tiene consecuencias negativas para su desarrollo, es preferible hacer lo posible para evitar esta situación. Continue reading

Cómo tu bebé descubre sus manos

Al principio, los bebés no son capaces de asociar lo que ven con lo que tocan. Notarás que a menudo tu pequeño mira hacia un lado, pero mueve las manos hacia otro. Esto se debe a que los niños menores a dos meses no entienden que sus manos forman parte de ellos. Pero no te preocupes, hay muchas maneras de estimular la coordinación de manos de tu bebé. ¡Sigue leyendo para aprender más!

¿Cómo descubren sus manos?

La coordinación de manos en los bebés es muy importante para el desarrollo de sus habilidades físicas y cognitivas. Desde que nacen, comienzan a familiarizarse con sus extremidades gracias a la succión y el agarre.

En los bebés, el descubrimiento de las manos es algo que puede ser estimulado a través de los sentidos y funciona como un efecto dominó. Practica esto con tu pequeño mostrándole y haciendo sonar un sonajero. Primero le llamará la atención el sonido y luego enfocará el juguete con la vista. Cuando vea la agitación, seguirá el movimiento con los ojos e intentará alcanzarlo con las manos. Una vez que toque el sonajero, el niño comenzará a notar sus propias manos. Continue reading

¡Ups! Lo volví a reforzar

A todos nos pasa, a veces reforzamos accidentalmente conductas que no nos gustan. ¡La buena noticia es que aún estamos a tiempo de cambiar eso! Con los niños pequeños, sobre todo con los menores de cinco años, las acciones realmente valen más que mil palabras. Tu pequeño o pequeña responderá muchísimo mejor a lo que haces que a lo que dices (*ver el gráfico superior). Así que sí, puedes decirle «Las cosas no se tiran», pero esas palabras no significarán nada si no las acompañas con una acción coherente. Si la mala conducta de tu hijo o hija le sirvió para obtener lo que quería, continuará haciéndola. Por lo tanto, siguiendo el ejemplo de arriba, en vez de lanzar el plato para obtener más comida, tu pequeño o pequeña debe aprender a pasártelo, a decir «más» o a apuntar lo que quiere. No debes servirle más comida hasta que imite la nueva conducta positiva que le has enseñado.

Revisemos otros ejemplos cotidianos. Continue reading

El poder especial de las rimas

Si alguna vez les has cantado alguna canción de cuna a tu hijo, inconscientemente, lo has estado preparando para aprender a leer.

Las palabras que comparten sonidos o rimas pueden utilizarse para enseñarle a tu pequeño la noción de fonemas (las unidades de sonido que conforman las palabras) y de escritura. Por ejemplo, el sonido «ma-»: mamá, manzana o mano. Tu hijo puede aprender a identificar que todas esas palabras empiezan con el mismo sonido. La conciencia fonológica es considerada como el primer paso para el aprendizaje de la lectoescritura porque, con ella, el niño diferencia los sonidos individuales de las palabras. Lo que es genial de las rimas es que no solo son divertidas, si no que entrenan el oído para identificar las diferencias y similitudes entre los sonidos de los vocablos. Al identificar los fonemas, los niños aprenden cómo combinar sonidos para formar palabras.

Varios estudios descubrieron que los niños que han escuchado canciones de cuna desde muy pequeños y que las reconocen antes de alcanzar la edad de prescolar aprenden a leer más fácilmente. Esto puede deberse a que las rimas los ayudaron a descubrir patrones comunes entre las palabras, facilitándoles la tarea de reconocer cómo se ve ese sonido una vez impreso.

¡La ventaja de las rimas es que también son divertidas de enseñar! Revisa las siguientes actividades para ponerlas en práctica con tu hijo.
• ¡A cantar se ha dicho! Puedes inventar o buscar canciones para cada momento del día, para cuando se laven los dientes o se vistan. Si riman, ¡mejor!
• Ponle ritmo a las cosas. Incluye aplausos rítmicos o movimientos corporales en las canciones. Esto ayudará a tu hijo a recordar la letra de la canción si relaciona las palabras con movimientos.
• Acostúmbrate a rimar palabras para pasar el tiempo. Háganlo mientras vas manejando o esperas en la fila del supermercado. Por ejemplo, encuentren palabras que rimen con «gato»: pato, zapato… ¡Pídele ayuda a tu pequeño!
• Por último, no olvides incluir libros de rimas en la biblioteca de tu hijo. Busca libros que sean divertidos de leer en voz alta y fáciles de memorizar. Después de leerlos un par de veces, verás que tu pequeño se une a la diversión y te ayuda a terminar las oraciones de la historia.

¿Cómo incorporar la lectura en la rutina diaria de tu hija?

Los primeros años de vida de un niño son un tiempo para crecer y aprender de forma exponencial. Esto se nota, sobre todo, en el desarrollo del lenguaje de tu hija de prescolar. Dedicar algunos minutos al día para leer con ella será una muy buena forma de estimular su desarrollo lingüístico. Además, ¡es una actividad perfecta para pasar tiempo de calidad juntas!

¿Quieres incorporar la lectura en la rutina diaria de tu hija? Considera lo siguiente:

Establece un horario que les convenga a las dos: Ya sea a la hora de despertar o antes de ir a la cama, escoge un momento del día en el que las dos puedan acurrucarse y disfrutar de un buen libro. Leer antes de la hora de dormir es una buena idea porque ayudará a que tu pequeña se tranquilice después de un día lleno de actividades y se relaje y prepare para ir a la cama. Esto también es muy útil a la hora de la siesta. Puedes seleccionar libros específicos para estos dos momentos del día; esto le servirá a tu hija como señal de que es hora de dormir. Continue reading

Comunicarte de forma enriquecedora con tu hija de prescolar

Según la Academia Americana de Pediatría, los niños alcanzan importantes hitos del desarrollo comunicativo entre los 24 y 48 meses de edad. Esto significa que lo que tu hija entiende y la complejidad de lo que expresa se desarrolla de manera exponencial.

La comunicación no solo es importante para el desarrollo del lenguaje, si no para las habilidades socio-afectivas de los niños. La comunicación positiva y efectiva sentarán las bases con las que establecerán y repararán sus relaciones interpersonales. Continue reading

Aprendiendo a compartir

Aprender a compartir es algo muy demandante para los niños de prescolar y hacerlo marca un importante punto de desarrollo en su crecimiento socioafectivo. Durante la infancia, los niños deben aprender a compartir para poder jugar y aprender. Sin embargo, necesitan la ayuda de sus padres para trabajar las habilidades sociales y la inteligencia emocional que esto requiere.

Como compartir es algo complicado para los niños de 3 o 4 años, esta es una habilidad que normalmente se desarrolla cuando el niño comienza a ir a la guardería, al kínder o tiene compañeros de juego. Según la página australiana Raising Children Network (Red de Crianza Infantil), los pequeños necesitan aprender a compartir para poder tener y conservar amigos, ya que compartir les enseña a ser justos, a llegar a un acuerdo, así como a tolerar la frustración, ser paciente y confiar en los demás.

Esta es una lista de ideas de cómo alentar a tu pequeño a trabajar sus habilidades sociales y aprender a compartir:
• Dale muchas oportunidades para compartir. Recuerda que los niños aprenden a través de la prueba y el error.
• Da el ejemplo de compartir y esperar tu turno.
• Señálale a tu hijo cuando alguien está compartiendo.
• Halágalo y celebra sus progresos.
• Jueguen juegos que requieran esperar su turno.
• Explícale qué es compartir, hablen sobre la empatía, sobre cómo es bueno compartir las cosas y que a otros niños les gusta cuando lo hace.

Todo está relacionado: El vínculo entre la interacción social y caminar

Cuando hablamos de cualquier aspecto de la experiencia humana tendemos a organizarla en áreas y en partes específicas dependiendo de sus características. Esto es muy común en la psicología del desarrollo, pero el hecho de dividir el desarrollo de la infancia temprana en áreas y habilidades no significa que éstas no estén entrelazadas, conectadas o que dependan unas de otras.

Algunas conexiones entre las habilidades del desarrollo son bastante obvias, como la relación que existe entre la capacidad del habla y de la comunicación de deseos y necesidades con la inteligencia emocional. Después de todo, la vida es más sencilla cuando podemos expresarnos e interactuar con los demás. Sin embargo, hay otras asociaciones que pueden sorprendernos, como el vincular las habilidades motrices con aspectos del desarrollo cognitivo y social de los niños.

Por ejemplo, investigadores del Departamento de Psicología del Colegio Whitman descubrieron que caminar independientemente es un hito de desarrollo muy importante para la conducta social de un niño. De hecho, el efecto de los primeros pasos independientes es igual de importante que el haber aprendido a gatear. En 2010 publicaron los resultados de su investigación en un artículo titulado «Aprender a caminar modifica las interacciones sociales de los niños» en la revista Infant Behavior and Development (Desarrollo y conducta infantil). Hicieron un experimento en el que compararon las conductas sociales de niños de 2 y 3 años y las relacionaron con cada edad. Contrastaron la frecuencia y la complejidad de las interacciones de los niños que ya caminaban por su cuenta, con aquellos que gateaban y caminaban usando una andadera. Descubrieron que los niños que sabían caminar solos pasaban más tiempo interactuando con sus cuidadores y con los juguetes que estaban disponibles, además de vocalizar y gesticular más que los niños que usaban andadera. En otro experimento, los investigadores monitorearon la conducta social de los niños a través del tiempo, desde que aprendían a gatear hasta que caminaban sin usar soportes. Los resultados mostraron que, independientemente de la edad, la caminata independiente incrementaba la frecuencia y la sofisticación de las interacciones con las madres, como por ejemplo cuando dirigían la atención de ésta hacia un objeto en particular.

Tal vez te haya sorprendido esta relación entre las habilidades sociales de tu hijo y su desarrollo motriz, pero ¿acaso no todos los niños son una caja de monerías llena de sorpresas?

5 consejos de una terapeuta de lenguaje para estimular el habla en tu pequeño

Estos son algunos consejos de cómo trabajar las habilidades de habla de tu hijo o hija. Puedes consultar éstas y muchas más ideas en la guía para padres de Molly: The Speech Teacher’s Handbook (Manual para enseñar a hablar). Lo escribió con el fin de compartir con los padres algunas ideas prácticas y divertidas que pueden incluir en sus rutinas diarias. Cómpralo aquí.

  1. Yo veo, tú ves

Lo primero que debes hacer es fijarte en el entorno de tu hijo. Si puede alcanzar fácilmente sus juguetes favoritos u otros objetos cotidianos sin pedirte ayuda, no necesitará interactuar contigo. Comienza poco a poco colocando una o dos cosas fuera de su alcance o dentro de un contenedor transparente que tu pequeño no puede abrir solo. El punto es que vea los objetos, pero necesite pedirte ayuda para conseguirlos. De ese modo, estarás creando nuevas oportunidades de interacción. Además, quieres saber si tu pequeño es capaz o no de identificar objetos cotidianos. Muchas veces nos enfocamos en la habilidad de los niños de etiquetar las cosas y se nos olvida que para lograr eso primero deben ser capaces de identificarlos. Tu hijo usará esas habilidades cuando le pidas que encuentre algo en su habitación, toque una imagen específica en una página del libro o apunte a alguna parte del cuerpo.

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¿Cómo podemos fomentar el auto-control y la auto-regulación en nuestros hijos?

En sus muchas aventuras como padres de familia serán testigos de aquellos típicos comportamientos de bebé y de niño que se pueden resumir en una sola cosa: auto-control, o la falta de. Al hablar de auto-control nos referimos a aquella habilidad para inhibir fuertes impulsos (arrancarse corriendo o morder a un compañero). Por otro lado, cuando se habla de auto-regulación nos referimos a la habilidad para reducir la frecuencia e intensidad de impulsos utilizando estrategias de regulación (como por ejemplo el resistir comer algún dulce). En otras palabras, la auto-regulación es la que hace el auto-control posible. Entonces, ¿Qué podemos hacer como padres de familia para inculcar estas habilidades desde pequeños?

El desarrollo de estas habilidades es continuo y representan un elemento clave para el éxito de tu pequeño en la escuela, en su entorno social y en su desarrollo en general. Además, son imprescindibles para la cooperación, la tolerancia a la frustración, así como para una correcta resolución y manejo de conflictos. Cuando se tratan de estas habilidades, al final del día, como padre, son las pequeñas interacciones del día a día las que tienen mayor impacto en su desarrollo: Continue reading