La importancia de “estar presente”

Con tanto caos y frenesí del día a día, es normal que a veces olvidemos uno de los elementos más importantes del desarrollo de la infancia temprana: estar presente. Gracias a numerosas investigaciones, ahora sabemos que para que los bebés y los niños pequeños tengan un desarrollo cerebral saludable necesitan tener una relación estable, receptiva y de apoyo con sus padres y cuidadores.

Como padre o madre que se preocupa por el bienestar y desarrollo integral de su hijo o hija, tú te conviertes en un constante amortiguador de potenciales situaciones estresantes. Si un niño está expuesto a niveles muy elevados de estrés o tiene una relación inestable o ausente con los adultos de su vida, el desarrollo de su arquitectura cerebral se verá afectado, además de que esto tendrá consecuencias negativas en su salud física, mental y emocional. Es por eso por lo que enlistamos los conceptos y las preguntas más importantes sobre el concepto de “estar presente”.

¿Qué es una interacción de “servir y devolver”?

Las interacciones de “servir y devolver” son las responsables de moldear la arquitectura cerebral. Cada vez que tu bebé balbucea o llora y respondes mirándolo, abrazándolo o hablándole para que se tranquilice, tu pequeño crea y fortalece conexiones neuronales vinculadas al desarrollo de las habilidades comunicativas y sociales básicas.

¿Si no le pongo atención a mi hijo todo el tiempo, estoy afectando su desarrollo?

Lapsos intermitentes de menor atención dentro de un entorno propicio no tendrán efectos negativos. De hecho, varios investigadores sugieren que estos cambios de nivel de atención, que resultan de criar a un hijo hoy en día, ayudan a que tu bebé desarrolle su sentido de identidad, su independencia y su conciencia de autocuidado.

¿Todo tipo de estrés es nocivo para mi bebé?

Los niveles bajos de estrés o situaciones estresantes puntuales y pasajeras no tendrán efectos negativos siempre y cuando el niño crezca con buenas relaciones en un ambiente propicio. El estrés que sí debes evitar es el que se prolonga demasiado. La activación constante del sistema de respuesta al estrés es tóxica para el cerebro y otros órganos en desarrollo. Estos tipos de estrés se detonan a partir de experiencias crónicas o traumatizantes como lo sería la negligencia crónica, la separación con los padres o conflictos constantes.

¿Cómo fomento las interacciones “servir y devolver” con mi bebé?

  1. Pon atención a todos los “servicios” o “saques” que tu bebé te lance durante el día. Estos pueden darse cuando apunta a algo, hace una mueca o sonido.
  2. Devuelve su “servicio” con palabras amables, un abrazo o cualquier signo de reconocimiento.
  3. ¡Nombra su “servicio”! Ayuda a tu pequeño a desarrollar importantes conexiones lingüísticas nombrando lo que ve, hace y siente.
  4. Convierte la interacción en algo bilateral. Cada vez que devuelvas un servicio, dale tiempo a tu bebé para que te responda también. Este intercambio le enseñará habilidades sociales básicas.

Existe muchísima información sobre el tema que puedes consultar en cualquier momento, después de todo, ¡sabemos que la diferencia está en los detalles! Recuerda visitar KInedu para recibir un montón de ideas divertidas que te ayudarán a trabajar tus interacciones de “servir y devolver” con tu pequeño fortaleciendo el vínculo que los une.

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