Consejos vendo… ¡Para ti tengo!

Quien quiere oír que oiga. El problema es cuando una ya no quiere escuchar a las que predican tener la verdad sobre absolutamente todo, o es que quizás nos cansamos de oír infinidad de consejos, que al fin y al cabo son eso, consejos sobre algo que le paso a otra. Y es que ser madre es algo TAN personal…

Cuando nos embarazamos ya empezamos a afinar el oído para escuchar a nuestra madre, a la suegra, a una amiga, a una vecina, y hasta a la empleada de la farmacia. Pareciera ser que todos tienen algo que decir al respecto. Al principio es sobre la panza: que si está baja, que por la forma es una nena (y quizás hace 3 ecografías ya sabíamos que es varón), que hace bien comer espinaca porque el bebé crece fuerte, que nos guardemos las noches de luna llena, que hagamos reposo, o que nos mantengamos activas. Todos se empeñan en aconsejarnos, cuando en realidad lo que queremos es escucharnos a nosotras mismas, nuestro instinto, y sobre todo poder vivir la experiencia a nuestra manera.

El dar consejos es algo natural, sobre todo para las mujeres, que si ya pasaron por algo, les encantaría gritar a los cuatro vientos, que es lo que les paso a ELLAS al respecto, por lo que el consejo sería en este caso, más como una especie de catarsis que otra cosa. O quizás el consejo esconde la tan conocida frase: “si a mí me lo hubiesen dicho antes, me hubiese ahorrado tantas cosas”… Pero acá no se trata de ahorrarse pasos, ni es que una quiera vivir en un iglú, sin nadie alrededor, sólo nos gustaría no aturdirnos con tal caudal de información que algunas parecen querer compartir, a toda persona que tenga dos oídos para escuchar.

Cuando el bebé ya lo tenemos en casa, y a medida que va creciendo, no hay nada que funcione mejor que el tan conocido “instinto maternal”, ¿Porqué no podemos darnos cuenta nosotras mismas si el bebé tiene frío?, en vez de preguntarle a todas las que están en la habitación si le ponemos un saquito (esto sin contar que te digan qué saquito ponerle y cuál no), ¿O sino, que el instinto maternal funcione en el tan conocido TIENE HAMBREE, en vez de que diez personas se pongan a jugar a las adivinanzas con el llanto de nuestro hijo?

Pero, todo tiene sus pros y sus contras, ¿y si no contaríamos con la red de contención tan necesaria, cuando recién parimos, que sería de nosotras? Aunque nos bombardeen a consejos, comentarios, dichos, mitos, etc, rescatemos sólo lo que nos sea útil, y para lo demás… Pongamos la máquina de MADRE a funcionar!


 

Más sobre Leila LeilaNahmod

Mamá de un niño que es mi mejor obra. Sé que soy su nexo con el mundo, por eso trabajo para mostrarle lo más lindo que tiene esta vida: el amor, la familia, los amigos. Busco todos los días ser una buena madre para mi hijo – aunque a veces cueste el camino. Hace años trabajo en el área de comunicación, soy fanática de las redes sociales: Facebook, Twitter, e Instagram. Adicta a  la lectura y escritura en mis tiempos libres, mamá de tiempo completo y hoy feliz de ser una madre Kinedu.

 

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