Category Archives: Seguridad

¿Lista para llevar a tu bebé a la playa?

¡Sabemos que la idea de ir con tu pequeña a la playa te emociona y te asusta a la vez! Llevar a un bebé a la playa es toda una experiencia, especialmente si es la primera vez de tu bebé, ¡Si van bien preparadas, será un recuerdo inolvidable!

En este artículo encontrarás algunos consejos que podrían ayudarte en la preparación y las expectativas de tu viaje.

¡Arena sí! ¡Pero no tanta!

Aunque la arena puede ser muy buena para que tu bebé experimente nuevas texturas, y estimule su sentido del tacto, si no tienes cuidado, puede entrarle en los ojos o irritar su piel.

Para prevenir que esto suceda, lleva una toalla o cobija grande, así tu bebé podrá estar alejada de las orillas y menos expuesta a la arena.

Si la dejas jugar en la arena, quédate con ella para asegurarte de que no se la lleve a la boca y, en caso de que lo haga, enjuaga con agua y usa tus dedos para sacarle lo más que puedas de la boca. Si le entra arena en los ojos, también enjuágalos con agua e intenta eliminar todo lo que puedas con el agua, pero no le frotes los ojos ni le permitas frotárselos.

No subestimes al mar

¡Claro que tu hija puede divertirse en el agua también! Incluso puedes llevarla tú misma y sumergir sus piecitos en el agua, ¡le encantará!

Sólo recuerda no subestimar las corrientes y olas fuertes del mar. Si a ti te revuelca una ola vas a salir de ella, ¡pero con tu bebé será otra historia! Nunca dejes a tu bebé jugando sola en la orilla. Nunca. Jamás.

Tomen agua, tú y tu bebé

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Tener una mascota puede proteger a tu bebé de la obesidad y las alergias

Ya sea que se trate de jugar o de un acompañante, las mascotas traen a sus dueños gran alegría. Pero, ¿sabías que sus beneficios van más allá de caricias y diversión? Un nuevo estudio demostró que tener mascotas en el hogar tiene la capacidad de proteger a los bebés de las alergias, ¡e inclusive de prevenir la obesidad!

Al principio, puede parecer contraintuitivo ya que la mayoría de los padres quieren mantener a sus hijos alejados de mascotas peludas como perros y gatos debido a las alergias y estornudos. Sin embargo, la investigación llevada a cabo por el Departamento de Pediatría de la Universidad de Washington encontró lo contrario. El contacto con los perros a edad temprana, especialmente alrededor del nacimiento, puede ayudar al desarrollo inmune del bebé y reducir la probabilidad de ciertas enfermedades alérgicas.

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De campamento con mi bebé

Aire fresco, naturaleza y un montón de diversión familiar.

Ir a acampar puede ser una experiencia gratificante para toda la familia, sin embargo, llevar a tu bebé significa que deberán planificar con antelación para tener un viaje exitoso y agradable. La localización del viaje determinará los preparativos que deben llevar para asegurar una experiencia placentera.

Acampar en el bosque será muy diferente a un viaje hasta una montaña o acampar cerca de la playa. Independientemente del lugar, la regulación de la temperatura corporal en los bebés no está totalmente desarrollada por lo que tendrán que protegerlo de los elementos. Necesitarán asegurarse de que su hijo no esté demasiado acalorado o que pase mucho frío, y la mejor manera de hacerlo es con la ropa apropiada. Los bebés pueden perder calor corporal muy rápido, posiblemente 4 veces más rápido que un adulto. A la inversa, también pueden experimentar sobrecalentamiento si no se toman las precauciones adecuadas.

Al empacar cerciórate de llevar un sombrero apropiado, bastante protector solar para bebé, repelente de insectos y, si aplica, unas gafas de sol. No se recomienda exponer a un bebé menor de 6 meses a la luz directa del sol. Si tiene más de 6 meses, no olvides aplicarle protector solar y evitar las horas pico de sol, usualmente de 10 a.m. a 4 p.m. Continue reading

¿Qué hago si mi bebé se cae?

No importa qué tan cuidadoso seas, puede ocurrir algún día. Miras hacia otro lado por un segundo, y tu bebé puede caer del sofá, la cama o mesa de cambio y terminar en el suelo. Es fácil sentirse como el peor de los padres. Sin embargo, no estás solo – cada año, tan sólo en los Estados Unidos, 2.8 millones de niños se dirigen a la sala de emergencia por lesiones relacionadas con una caída.

Así que, si tu bebé se cae, mantén la calma. La mayoría de las caídas no son graves, pero debes aprender acerca de las señales de advertencia y qué hacer cuando sucede.

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Preparando la casa a prueba de bebé

Ya que tu bebé ha adquirido movilidad, todo a su alrededor es un mundo nuevo a ser explorado. Rápidamente, tu pequeño avanzará hacia objetos que le llaman la atención. Seguramente se estará divirtiendo un montón y no querrá parar. Tu pequeño, incluso, va a querer empezarse a pararse con el apoyo de una pequeña mesa o un sillón. Con cierta naturalidad, los tropezones y pequeñas caídas se incrementarán durante este periodo; pero no te preocupes, la distancia entre tu bebé y el piso es muy pequeña, además el pañal y su grasita amortiguan la caída por lo que no debe sufrir daño.

Cuando los bebés se caen, tienden a voltear a ver tu reacción antes de decidir sobre la suya. De forma constante, los pequeños buscan la guía de adultos en los cuales confían antes de continuar con experiencias nuevas. Con esto en mente, puedes ayudar a tu bebé a entender que un pequeño tropiezo no lo debe detener a seguir intentando nuevas maneras de explorar su medio ambiente. Si a pesar de tu tranquilidad tu pequeño llora, no dudes en mostrarle cariño y una expresión positiva para que aprenda que, a pesar de enfrentar un pequeño obstáculo, no hay razón para frenarse.

A pesar de saber que las pequeñas caídas son muy comunes, no hay que olvidar preparar las casas a prueba de bebé. Recuerda:

• No dejar objetos sobre la mesa al alcance de tu bebé, en especial adornos de vidrio.

• Cubre las esquinas de las mesas.

• Coloca barandales en las escaleras.

• Mantén fuera de su alcance cualquier artículo de limpieza y medicamento.

• No dejes ningún cable suelto y al alcance de tu pequeño.

• Asegúrate de que no haya ningún objeto pequeño en el piso.

• Cierra la puerta de los baños y el acceso a la cocina.

• Cubre todos los enchufes eléctricos, a los bebés les encantan.

• Debes estar siempre al pendiente de tu bebé y asegurarte de nunca dejarlo solo.

• Finalmente, simula gatear alrededor del cuarto para ver el lugar bajo la perspectiva a la que lo observa tu bebé y verifica que no hayas olvidado nada.

 

Tu bebé está listo para explorar felizmente y aprender que un pequeño tropiezo no lo podrá detener, ¡felices exploraciones!

¿Cómo elegir la mejor guardería para mi bebé?

Si has decidido regresar al trabajo, con cierta probabilidad estés en busca de una buena guardería. A continuación, te brindamos una lista de consejos que te ayudarán a encontrar la mejor guardería para ti y tu bebé.

 

• Si la conveniencia de la cercanía es algo importante para ti, busca una guardería que se encuentre cerca de tu hogar o sitio de trabajo.

• Investiga las guarderías que más llamen tu atención y asegúrate de que cuenten con una buena reputación. Visítalas e incluso habla con los padres de otros niños que acuden a la misma.

• Asegúrate de que el ambiente sea cálido y acogedor y que los empleados estén capacitados para cuidar de los infantes. También, toma en cuenta que sean cálidos y no se muestren temerosos de abrazar y ser cariñosos con tu pequeño. De la misma forma, verifica que haya un cuidador por cada 3 o 4 infantes (en el caso de que estos aún no se alimenten por ellos mismos) y de 4 a 6 cuidadores para los niños más grandes.

• Verifica que la administración, el sistema y los empleados de la guardería estén organizados. Revisa que tengan horarios establecidos de apertura y cierre pero que sean lo suficientemente flexibles en la hora que les entregas y recoges a tu bebé.

• Pregunta acerca de sus procedimientos de emergencia y primeros auxilios. Asimismo, revisa que cuenten con un espacio para los niños que padecen de algún tipo de enfermedad contagiosa. De la misma forma, pregunta acerca del rigor en cuanto a vacunas y revisiones médicas.

• Analiza los horarios de siestas y comidas constatando si estos son adecuados para tu pequeño.

• Observa los cambios de pañal ya que es importante que cambien a los bebés cuando sea necesario para así evitar rozaduras.

• Pregunta acerca de las actividades que realizan los bebés durante el día, las cuales deben ser estimulantes y adecuadas para la edad de los bebés.

• Asegúrate de que el ambiente sea seguro y adecuado para los bebés.

• Pregunta si existe la posibilidad de tener comunicación constante con la guardería y si brindan y están abiertos a tener retroalimentación.

• Verifica que los niños reciban el cuidado adecuado, que les estén hablando de forma constante y que reciban atención personalizada.

• Al observar la guardería, percibe a los niños y constata que, de forma general, estén ocupados y felices.

• La limpieza de la guardería es algo indispensable; observa las condiciones en las que están las instalaciones y no dudes en hacer saber cualquier duda. De la misma forma, asegúrate de que los cuidadores se laven las manos antes y después de cambiar cada pañal y servir los alimentos.

• Pregunta acerca de las cunas para la hora de la siesta; obsérvalas; y verifica que la superficie de las mismas esté firme y que los pequeños duerman boca arriba. Esto ayudará a reducir el riesgo de padecer el Síndrome de Muerte Súbita Infantil.

• Cerciórate de que en caso de que cuenten con una televisión, su uso sea nulo o poco frecuente.

• Asegúrate de que el ambiente sea positivo, alegre y que el mayor interés de la guardería sea el bienestar de los niños.

• Finalmente, verifica que la guardería cuente con las credenciales y licencias necesarias para operar.

 

No olvides hacer esta revisión cada vez que visites una guardería; incluso, añade a la misma los requisitos que creas que sean esenciales para ti. Es muy importante tomarte el tiempo necesario para elegir una guardería y hacer las preguntas importantes antes de tomar tu decisión final. Tu bebé pasará la mayor parte del tiempo en ella por lo que deberás buscar un lugar que sea de alta calidad en cuidados y estimulación. Así que escucha tu instinto y no te conformes con algo que no te de seguridad.

Zapatos: ¿los necesita mi bebé?

Si tu bebé está comenzando a caminar o parece ya querer comenzar a hacerlo, te podrás estar preguntando si le necesitas conseguir unos zapatos. Durante esta etapa, no es necesario que utilice zapatos para comenzar a aprender a caminar. Por supuesto que sí le puedes poner zapatos para que se vea lindo, para mantener los pies calientes o para proteger los pies de superficies ásperas o peligrosas; no obstante, el calzado no es necesario para aprender a caminar o para desarrollar sus pies.

Cuando los bebés aprenden a caminar dentro de la casa sobre una superficie plana y segura no es necesario que tengan zapatos; de hecho, es benéfico que tu pequeño aprenda a caminar descalzo. Cuando camina de esta forma, desarrolla fuerza en sus músculos y, además, puede mover sus dedos con libertad. A pesar de parecer que no tiene buen soporte o que sus pies están planos, esto es normal para su edad. Por otra parte, utilizar zapatos no hará que tu bebé camine mejor.

 

¿Si no puede estar descalzo?

 

Si la zona donde vives es fría y quieres proteger a tu pequeño de las superficies frías, cómprale zapatos:

• Sin plantilla acolchonada.

• Con punta redonda y ancha para que quede espacio entre los deditos para que estos tengan espacio para moverse.

• Asegúrate de que el forro interior permita la transpiración y que no tenga costuras.

• Que tengan suela flexible y antideslizante.

• Que sujeten al pie pero que no queden demasiado apretados.

Mi bebé y mi mascota

¡Sabemos que tu mascota puede llegar a ser algo como tu primer “bebé”! Fiel y adorable, ha brindado mucho amor a tu familia. Por esta razón, te queremos presentar consejos para crear una relación armoniosa entre tu mascota y tu bebé, que ayuden a prevenir cualquier accidente.

Algunos perros que llevan viviendo mucho tiempo con la familia pueden sentir celos cuando llega un nuevo integrante. Tantos pueden ser sus celos que hasta lleguen a atacar al recién llegado. Por lo tanto, procura estar atento a las señales, las cuales incluyen brincarte y demandar tu atención o ladrarle a tu pequeño cuando estás con él.

¿Qué hacer para prevenir reacciones agresivas?

• Si tu mascota es perro, entrénalo. Aunque no creas que sea necesario, su entrenamiento lo hará más estable y será menos probable que quiera lastimar a tu pequeño.

• Si tienes la oportunidad, muéstrale una prenda no lavada de tu bebé para que tu perro la pueda oler antes de conocerlo; así, puede irse acostumbrando al olor de tu pequeño.

• Intenta no actuar de manera sobre-protectora con tu perro evitando que no sienta celos o inseguridad. En vez de esto, involúcralo pero siempre mantente alerta y no dejes a tu pequeño solo con la mascota.

• Las mascotas son impredecibles y los bebés realizan movimientos espontáneos. Por esta razón, debes estar presente cuando tu mascota y tu bebé estén en la misma habitación.

• Involucra a tu mascota cuando estés con tu pequeño y muéstrale cariño al mismo tiempo que cuides a tu bebé.

• Si notas cualquier agresividad en contra de tu pequeño, regaña de forma inmediata a tu mascota.

• Si tienes gato, coloca una red en la parte superior de la cuna. Con cierta probabilidad, no desee lastimarlo; en cambio, puede llamarle la atención y quiera subir para estar con tu bebé.

 

No sólo hay que preocuparnos de la seguridad en cuanto a la agresión que pueden mostrar nuestras mascotas, sino también hay que cuidar su higiene para mantener sanos a nuestros pequeños.

 

• Asegúrate de tener a tu mascota desparasitada. Algunos parásitos también se pueden pasar de las mascotas a los bebés; prevé que tu mascota tenga todas sus vacunas y esté 100% sano.

• Mantén a tu mascota limpia. Ten cuidado con las pulgas y garrapatas ya que estas pueden subir a la piel de tu pequeño.

• En caso de que tu mascota llegue a morder a tu pequeño y sólo raspe un poco su piel, lo puedes curar en casa. Lava muy bien la cortada bajo agua fría y cúbrela con un curita; procura revisar su evolución al siguiente día para ver si no hay infección.

• Si llega a presentarse una cortada profunda, lávala de la misma manera pero lleva a tu pequeño de forma inmediata al doctor o al centro de emergencias médicas.

 

Las mascotas pueden brindar alegría en casa. Si logras fomentar una buena relación entre tu pequeño y la mascota, ¡es maravilloso! De hecho los expertos dicen que los pequeños que viven con mascotas desarrollan un buen sistema inmunológico. No se sabe bien la causa, pero consideran que esto puede ser debido a la exposición a la caspa de la mascota y algunos de los microbios que los perros traen de afuera. No hay razón para tener miedo; siempre y cuando estés supervisando a tu bebé cuando esté tu mascota presente, y cuides la salud de tu mascota. Si estás considerando comprar un perro, evita comprar uno de raza muy grande o alguno que haya sido criado para ser luchador o cazador. En vez de eso, lee muchas guías de perros y elige al que sea más recomendable para convivir con niños pequeños. Haz lo mismo con los gatos para elegir la raza que mejor conviva con los infantes y niños.

Consejos para mantener a tu bebé a la temperatura ideal

Como regla general, tu bebé estará vestido a una temperatura agradable con una capa más de ropa al número que traes tú. Sin embargo, cada bebé es diferente. Por lo tanto, para revisar si tu bebé se encuentra cómodo, toca su cuello, nuca, espalda o pecho. Sus manos o pies aún no son un buen indicador para verificar si tiene frío debido a que no se ha terminado de desarrollar su sistema circulatorio y la sangre circula más por los órganos centrales que por las extremidades. Si notas que tu bebé suda o que su piel está muy caliente, elimina una capa de ropa y verifica su temperatura unos minutos después para ver si ya se refrescó. Por otro lado, si al tocarlo sientes que tu bebé está frío, ponle una capa adicional de ropa y continúa verificando su temperatura para evitar que llegue a sobrecalentarse.

Si sales de casa, intenta cargar con cambios de ropa y capas extras. Dependiendo de la temporada, lleva el tipo de ropa adecuada para tu pequeño. Carga contigo una sabanita por si la temperatura llega a bajar o te encuentras en un lugar muy frío a pesar de que haga calor afuera. Es muy importante cuidar la temperatura de tu bebé ya que si se acalora mucho puede estar a riesgo de padecer SMSL (Síndrome de Muerte Súbita del Lactante o “muerte de cuna”). Así que, a pesar de estar dormido, quítale capas de ropa si entran a un lugar muy caliente. De la misma forma, intenta mantener la temperatura de su cuarto entre los 20 y 22 grados centígrados durante el día y entre los 16 y 20 grados durante la noche. Puede parecer muy bajo pero, de acuerdo a los pediatras, esta temperatura protege la piel y las vías respiratorias. Puesto que la temperatura puede variar, es recomendable platicar con tu médico quien puede tener una opinión diferente. De la misma forma, es importante que el aire acondicionado no le pegue de forma directa a tu pequeño. A la par, conviene no abrigarlo de más; ponle una pijama que le cubra los brazos y pies o una manta para dormir. Evita utilizar cobijas para cubrirlo y que el colchón tenga sábanas sueltas; esto lo pueden poner en riesgo. Por otro lado, los bebés prematuros requieren un poco más de abrigo para mantenerlos calientes, más en dicho caso la temperatura se debe mantener igual.

¡Recuerda que lo mejor es empalmar capas delgadas dentro de ropa muy gruesa; no sólo es más cómodo, si no que ayuda a mantener su propio calor corporal aislado!

Protegiendo a mi bebé del sol

Todos sabemos que pasar una tarde tomando el sol sin protección solar no es una buena idea. Al quemarnos, sentimos un dolor molesto en la piel que nos impide, entre otras cosas, sentarnos de forma cómoda, además de causarnos daño en la piel. Imagínate, si este es el daño que sufrimos nosotros, ¿cuál será la repercusión en un bebé? Una quemadura de sol en un bebé es muy diferente a la de un adulto. La misma exposición al sol en un bebé es mucho más seria. Puede causarle deshidratación, fiebre, ampollas y golpe de calor hasta llegar a ser una emergencia médica.

La piel de los bebés es muy sensible, delgada y con poca melanina (pigmentación de la piel que sirve como protector). Por esta razón se quema muy rápido y, aunque no llegue a ser una emergencia médica, causa daños que pueden repercutir en su futuro. Como padres, es muy importante tener los cuidados adecuados para los bebés. A continuación, te presentaremos algunos consejos que te ayudarán a mantenerlo seguro.

 

Consejos básicos para la protección solar:

Al salir:

• Si tu bebé es menor de 6 meses, evita su exposición directa al sol.

• Vístelo con ropa ligera que cubra sus brazos y piernas; elige colores brillantes con tejido apretado para evitar que el sol traspase.

• Ponle un sombrero que le de sombra en la cara, orejas y cuello.

• Intenta buscar sombras al salir de paseo.

• Utiliza una carriola con sombra de sol.

• Evita salir entre 10 de la mañana y las 4 de la tarde; horario cuando el sol está más fuerte.

• Si salen a comer, intenten comer adentro; si no es posible, busca sombrillas o árboles.

• No se dejen engañar por los días nublados; a pesar de no ver el sol, los rayos UVB/UVA traspasan las nubes.

 

Al pasear en el auto:

• Mantén a tu bebé alejado de las ventanas, colocando el asiento de carro en el medio del mismo.

• Si puedes, utiliza paneles de bloqueadores solares para ventanas; estos ayudan a disminuir la entrada de rayos ultravioletas.

 

¿Aplicar o no protector solar?

Esta pregunta ha creado un gran debate entre los expertos. Por un lado, la FDA (U.S. Food and Drug Administration) y la Fundación de Cáncer de Piel recomiendan no aplicar protección solar a infantes menores a 6 meses de edad. Por el otro lado, la Asociación Americana de Pediatría recomienda aplicar un poco de protector solar especial para infantes sobre áreas pequeñas de piel expuesta (manos y cara).

Si decides aplicar protector solar en las áreas expuestas, sigue las siguientes recomendaciones:

• Utiliza un bloqueador específico para bebés, el cual esté compuesto de óxido de zinc o dióxido de titanio. Este tipo de bloqueadores protegen la piel contra los rayos UVB y UVA. Además, se aplican sobre la piel y no se absorben como otros protectores.

• Coloca un poco de bloqueador solar en un área pequeña de la piel a modo de prueba contra reacciones alérgicas.

• Evita bloqueadores solares que contengan PABA (ácido paraaminobenzoico) u Oxibenzona.

• Aplica bloqueador 30 minutos antes de salir.