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¿Tendrá mi pequeño pesadillas?

¡Qué terribles son las pesadillas! ¡Nos asustan e incluso pueden hacernos sudar! Nosotros como adultos sabemos que estos sueños no son verdaderos, pero los niños no lo saben. ¿Tienen los niños también pesadillas? Los expertos no saben de manera exacta cuándo comienzan las pesadillas, pero saben que un bebé sí las puede tener. A los dos años de edad, la imaginación de tu pequeño ha evolucionado y si tiene una pesadilla, puede llegar a asustarlo tanto que lo despierta. Si tu pequeño duerme bien y parece despertarse agitado y asustado, puede haber tenido alguna pesadilla. Por lo general, estas ocurren durante la segunda etapa del sueño por lo que podrá levantarse asustado durante la madrugada. Incluso, si tu bebé ya habla, podría contarte lo que experimentó.

¿Qué hago si mi bebé tuvo una pesadilla?
• Respeta y reconoce su miedo.
• Si ya habla, deja que te platique sobre el sueño y se empática con él.
• Dale mucho cariño y seguridad, acariciando su espalda hasta que se tranquilice.
• Ofrécele un peluche y permite que se acueste con él.
• Conecta una luz para la oscuridad.
• No reacciones con escándalo o muestres ansiedad ya que tu bebé podrá identificar tu reacción y sentir aún más miedo.
• Recuérdale a tu pequeño con frecuencia que los monstruos no existen y nada lo dañará en la noche.
• Ojo: Ten cuidado con formar hábitos difíciles de romper. Procura no llevar a tu pequeño a tu cama. En pocas ocasiones no hay problema. Sin embargo, pronto puede formarse un hábito.

¿Qué hago para prevenir pesadillas?
• Refuerza rutinas tranquilas; léele cuentos con temática feliz, preferente aquellos que contengan temas acerca de lo maravilloso que es el sueño durante la noche.
• Mantén su habitación a una temperatura agradable.
• No dejes la luz prendida pero si incorpora una luz de noche.
• Bríndale un peluche que funcione como objeto transicional (que él pueda asociar con la tranquilidad y la seguridad).
• Evita que tu pequeño vea televisión con contenido que puede llegarlo a asustar o preocuparlo.
• Por lo general, los niños tienen más pesadillas cuando están ansiosos o estresados. Si están teniendo pesadillas recurrentes, intenta identificar qué es lo que les está  preocupando para poder disminuir su ansiedad.

Esperemos que estos consejos ayuden a tu pequeño a conciliar el sueño y saber qué hacer en caso de que tenga una pesadilla.

¡Ayuda! Mi bebé no quiere dormir

Alrededor del primer año, incluso antes, los pequeños pueden comenzar a experimentar ansiedad y resistencia para ir a la cama. Quieren seguir contigo o seguir jugando. No les encanta la idea de que el día se ha terminado y no quieren separarse de nosotros. De la misma forma, pueden volver a despertar durante la noche cuando aparentemente habían dominado ya este hábito. Si este es tu caso, ¡no te preocupes! La ansiedad por separación es una reacción totalmente normal y significa que se está formando una relación sana de apego entre ustedes. Sin embargo, esta reacción puede afectar su sueño y el tuyo también. Ésta etapa puede provocar en los padres preocupación y frustración, además de cansancio; es por eso que tenemos una serie de consejos que te ayudarán a lidiar esta batalla:

• Continúa reforzando la rutina de noche para relajar a tu pequeño e indicarle que ya ha llegado la hora de dormir. Esto le dará seguridad a tu bebé al brindarle consistencia y predictibilidad.
• Cerciórate de que su cuarto esté a la temperatura adecuada, ni muy caliente ni muy fría.
• No permitas que se quede despierto hasta tarde ya que será más difícil acostarlo a dormir si está cansado en exceso. De la misma forma, no intentes acostarlo muy temprano; intenta identificar su ritmo biológico para acostarlo a la mejor hora.
• Mantente relajada y segura. A pesar de sentir ansiedad o incluso frustración, muéstrale a tu pequeño que no hay ninguna razón para alterarse o sentir miedo. Si le das seguridad a tu bebé, se tranquilizará.
• Continúa acostándolo mientras esté adormilado pero todavía despierto y dale las buenas noches. Le puedes dar un beso, sobar su espalda y decirle que lo quieres mucho; con ello le darás más seguridad.
• Durante el día, juega a esconder y reaparecer y jugar a las escondidas con sus peluches; con ello le enseñarás a tu pequeño que aunque no te pueda ver, volverás a aparecer.
• Dale confort a tu bebé si despierta muy alterado y parece no poder volver a dormir. Sin embargo, procura que sea una visita breve sin levantarlo o estimularlo.

Reforzando la rutina nocturna

Todos los papás quieren que sus bebés aprendan a dormir durante la noche y buscan la receta para encontrar cómo hacerlo. La verdad es que no existe una técnica perfecta. Sin embargo, se ha descubierto que a los bebés les gusta la predictibilidad ya que esto les da seguridad. Por dicha razón, los expertos recomiendan establecer una rutina nocturna que deberá realizarse todas las noches. De esta forma, los bebés podrán predecir la hora de dormir.

Para que tu bebé se sienta seguro, necesita predictibilidad, inicia la rutina unos 15 o 20 minutos antes de la hora de dormir. Por lo general, esto ocurrirá 12 horas después de la hora en la que suele despertarse por la mañana. De igual manera, es importante mantener la rutina breve y tranquila pues si tu pequeño ya tiene sueño, no hay razón para entretenerlo mucho e interrumpir los propósitos de la misma.

Estos propósitos incluyen señalarle a tu pequeño que ya va ser hora de dormir. Además de relajarlo y tranquilizarlo, le brindas una oportunidad para crear un vínculo contigo mientras fomentas el desarrollo del lenguaje al hablarle, cantarle o leerle un cuento.

Ejemplo de una rutina nocturna:

1. Cenar (papilla).

2. Pasear, para digerir la comida (no se recomienda bañar a tu bebé con hambre o justo después de cenar).

3. Baño tranquilo y relajante con algo de música tranquila.

4. Al finalizar el baño, sécalo muy bien, masajea suavemente su piel y cámbialo a su pijama.

5. Prepara una toma de leche o dale pecho.

6. Lávale sus dientes si es necesario.

7. Léele un cuento y cántale mientras lo arrullas.

8. Al estar somnoliento acuéstalo en su cuna para que trate de terminar de consolidar el sueño por sí solo.

Recuerda que no hay una rutina perfecta, ¡la mejor rutina es la que sea favorable para ti y tu familia! Así que siéntete libre para elegir la rutina que mejor se adapte a ustedes. Lo importante es aprender a reconocer cuando tu bebé comienza a tener sueño. Si identificas los patrones de tu bebé evitarás comenzar la rutina cuando esté cansado de más o inclusive cuando aún no tenga sueño.

Consejos para crear rutinas de sueño

Los bebés nacen sin noción de tiempo. No conocen el día ni la noche. Ellos se rigen por el hambre y su reloj biológico, algo que debemos respetar. Sin embargo, no significa que no podamos ayudarlos a establecer un horario de sueño. Y no sólo eso, las rutinas los ayudarán a sentirse seguros, pues comienzan a identificar patrones y a predecir los eventos del día.

¿Cómo comenzar a crear la rutina?

• Juega con tu bebé durante el día para que comience a asociar la luz con el juego.
• En la noche, dale un baño relajante. Solo procura no bañarlo justo después de cenar para evitar el reflujo, o cuando tiene mucha hambre ya que se puede poner irritable.
• Ya que esté limpio y tranquilo, léele un cuento o cántale una canción de cuna bajo luz tenue.
• Mantén el ambiente tranquilo, dale su toma de leche antes de acostarlo en su cuna, y una vez que termine, acuéstalo cuando aún siga adormilado.
• Puedes prender música de cuna o de ruido blanco.
• Mantenlo en un ambiente acogedor. Puede comenzar a dormir en un moisés en vez de en una cuna.
• Asegúrate de que el clima esté agradable, ni muy frío ni muy caliente. Muchos pediatras recomiendan 20 grados centígrados como la temperatura ideal. Sin embargo, es necesario comentarlo con tu pediatra ya que las recomendaciones pueden variar. De la misma manera, recuerda que el aire no debe pegarle de forma directa a tu pequeño.
• En esta etapa de 0 a 3 meses, los bebés no son lo suficientemente maduros para aprender a dormir solos, por lo que necesitan un poco de apoyo. Por lo tanto, es probable que requieran confort o leche. Procura no dejar que lloren durante este periodo. En vez de ello, responde a sus lágrimas y levántalos si es necesario; no hay manera de mimar un bebé tan pequeño.
• Finalmente, sé consistente con la rutina; pronto tu bebé aprenderá la diferencia entre el día y la noche.

Desarrollando hábitos de sueño

La privación de sueño es sumamente común tras la llegada de los hijos. Sabemos que esto puede ser muy cansado. Por lo tanto, queremos presentarte unos consejos que pueden ayudar a que tu bebé duerma toda la noche y que tu también logres un descanso merecido.
Alrededor de los 4-6 meses de edad los pediatras recomiendan comenzar establecer una rutina para dormir ya que están listos para desarrollar estos hábitos. Sabemos que hay muchos métodos y sólo un padre sabe que es lo mejor para su hijo, pero les queremos compartir unas recomendaciones de la Academia Americana de Pediatría que facilitan la hora de sueño:
• Realiza una rutina nocturna en el mismo orden todos los días.
• Acuesta a tu pequeña por mientras todavía esté despierta pero somnolienta. Puedes darle una toma de leche y por mientras se muestre somnolienta acostarla. De esta forma, aprenderá a conciliar el sueño sin mucho estímulo y no requerirá de ayuda para volver a dormir.
• Procura no acostarla muy tarde para evitar el exceso de cansancio. Evita también acostarla muy temprano ya que no tendrá sueño.
• Toca su espalda gentilmente, murmúrale buenas noches y que la quieres mucho y lentamente retírate del cuarto.
• Si llora, espera un momento y verifica si puede volver a dormir. Si no, regresa evitando prender la luz, jugar o levantarla. Si comienza a llorar mucho trata de identificar el porqué, puede necesitar un cambio de pañal, tener hambre sentirse mal.
• Si vas a cambiar el pañal o darle de comer, no prendas la luz, y mantén el proceso muy tranquilo así tu bebé sabrá que no es hora de jugar.
• Recuerda: cada bebé es diferente y tiene diferentes necesidades, continúa reforzando la rutina nocturna pero actúa de acuerdo la madurez de tu pequeña para ayudarla a dormir por sí sola.

Horas recomendadas de sueño para mi bebé: 21 – 24 meses

Un buen descanso a la hora de dormir es muy importante para que nuestro cuerpo y cerebro puedan trabajar a su máxima capacidad. Dormir bien está asociado con energía, buen humor y un comportamiento positivo. Nuestro cerebro necesita el descanso pues durante esos momentos trabaja para organizar todo lo que ocurrió en el día. En nuestros pequeños, el sueño les permite seguir creciendo y despertar llenos de energía con ganas de seguir aprendiendo y recibiendo estimulación de su entorno. El sueño es muy importante para los adultos, ¡imagínate lo importante que es para los niños que están en una etapa de crecimiento y aprendizaje!
Dormir es esencial para los pequeños. Les ayuda recargar energías para el siguiente día y además es un impulsor de crecimiento físico y cognitivo. Cuando los niños duermen, ahorran energía lo que les permite aumentar de peso y crecer. Sus órganos vitales también maduran. De la misma forma, dormir les ayuda a despertarse listos para moverse, caminar, aprender, hablar y explorar el mundo que los rodea.
Durante esta etapa de edad, los pequeños continúan durmiendo únicamente una siesta durante el día con duración de alrededor de una hora. Esto les permite explorar aún más sus alrededores durante el día y procesarlos durante la noche. De acuerdo a la National Sleep Foundation, el rango ideal que los pequeños de 21 a 24 meses de edad deben dormir está entre las 11 y 14 horas diarias. Si duermen de 9 a 10 horas o de 15 a 16 horas puede estar bien; más dormir de más o de menos a este rango, no es recomendable. Si crees que tu pequeño está durmiendo de más, puedes intentar acortar sus siestas y propiciar que realice mucha actividad durante el día. Si duerme de menos, intenta reforzar las rutinas de sueño e intenta que lleve a cabo la siesta antes de las 4 de la tarde. Dormir bien permitirá que tu pequeño siga aprendiendo, creciendo e incrementando su lenguaje. Tu pequeño recibirá mucha estimulación y cariño durante el día y al dormir su cerebro estará consolidando los momentos y aprendizajes realizados.
Recuerda no preocuparte mucho por la exactitud en las horas dedicadas a dormir. Es importante tener en mente las recomendaciones de hora de sueño; no obstante, cada niño es diferente. La mejor manera para saber si tu pequeño está durmiendo bien es notar que durante el día esté feliz y no se muestre cansado o irritable.

Cultivando la autonomía de mi pequeño a la hora de dormir

Tal vez, hayas notado que tu bebé exige mayor independencia. Está llegando a una etapa en la cual comienza a definir sus gustos y quiere ejercer su autonomía. Si tu pequeño está en esta etapa y notas que se resiste a la hora de dormir, un buen consejo es permitirle que participe en la rutina. A continuación, te presentamos diversas ideas que puedes implementar para favorecer la independencia de tu pequeño y, además, lograr que disfrute la hora de dormir.

  • Continúa implementando la rutina de la hora de dormir; pero preséntale la oportunidad de opinar y hacer sus propias elecciones.
  • Bríndale opciones de pijamas; deja que elija el cuento que le leerás; permite que elija su peluche y, si quiere llevar más peluches a la cama, no se lo impidas. Darle permiso para participar le hará sentir que está en control de sus propias decisiones, por lo que la hora de dormir se volverá más sencilla.
  • Decora su cuarto con sus peluches favoritos para que lo sienta a gusto y lo disfrute.
  • Invita a tu pequeño a escoger su luz de noche favorita.
  • Al brindar opciones, el truco consiste únicamente en darle dos o tres a escoger. De la misma forma, asegúrate de que éstas sean opciones que tú misma apruebes.
  • No le preguntes si quiere ir a dormir o acostarse, ¡pues te puede contestar que no! En vez, puedes preguntarle “¿Quieres acostarte antes o después de escuchar el cuento de buenas noches?”

Recuerda que a pesar de brindar opciones a tu pequeño, tú estás a cargo de su sueño, no él. Eres tú quien pone las reglas finales, no tu pequeño; así que siéntete segura de establecer las reglas necesarias para que se duerma a la hora adecuada. Empatiza y escucha a tu pequeño, puedes decirle “Sé que quieres seguir despierto, pero es hora de dormir; vamos a que escojas tu pijama y el libro de buenas noches.” Le puedes preguntar también “¿Te quieres lavar los dientes antes o después de ponerte la pijama?” Brindar opciones te permitirá llegar a tu objetivo de estar al cargo y ayudar a tu hijo a hacer lo que sea mejor para su bienestar.

Horas recomendadas de sueño para mi bebé: 17 – 20 meses

Un buen descanso a la hora de dormir es muy importante para que nuestro cuerpo y cerebro puedan trabajar a su máxima capacidad. Dormir bien está asociado con energía, buen humor y un comportamiento positivo. Nuestro cerebro necesita el descanso dado que durante ese momento trabaja para organizar todo lo que ocurrió en el día. En nuestros pequeños, el sueño les permite seguir creciendo y despertar llenos de energía y con ganas de seguir aprendiendo y recibiendo estimulación de sus alrededores. El sueño es muy importante tanto para los adultos, como para los niños.
Dormir es esencial para los niños. Les ayuda a recargar energías para el siguiente día y, además, es un impulsor de su crecimiento físico y cognitivo. Cuando los niños duermen, ahorran energía, lo que les permite aumentar de peso y crecer. Sus órganos vitales también maduran. De la misma forma, dormir les ayuda a despertarse listos para moverse, caminar, aprender, hablar y explorar el mundo que los rodea.
Durante esta etapa de edad, los pequeños pasarán a dormir sólo una siesta durante el día con duración aproximada de una hora. Esto les permite explorar aún más sus alrededores durante el día. De acuerdo a la National Sleep Foundation, el rango ideal que los pequeños de 17 a 20 meses de edad deben dormir está entre las 11 y 14 horas diarias. Si duermen de 9 a 10 horas o de 15 a 16 horas puede estar bien, pero no es recomendable. Si crees que tu pequeño está durmiendo de más, puedes intentar acortar sus siestas para que reciba la estimulación del día; si duerme menos, intenta reforzar las rutinas de sueño. El sueño es esencial ya que ayuda a fomentar el sistema inmunológico de tu pequeño. Si duerme bien estará más contento durante el día y podrás estimular su lenguaje, movimiento y habilidades cognitivas con mayor facilidad. Probablemente, estarás persiguiendo a tu bebé todo el día. Esto es bueno ya que significa que tiene mucha energía y que estará agotado cuando llegue la hora de descansar. Luego, al dormir tu bebé estará reforzando estos nuevos aprendizajes ya que el cerebro usa el sueño para organizar los eventos del día.

Horas recomendadas de sueño para mi bebé: 13 – 16 meses

Un buen descanso a la hora de dormir es muy importante para regenerar nuestro cuerpo y cerebro. Dormir bien está asociado con mejor humor, temperamento, funcionamiento físico y un comportamiento positivo. Dormir es esencial para nuestro cerebro, ya que durante estos momentos trabaja consolidando y organizando los eventos del día. De la misma forma, dormir las horas adecuadas nos permite tener un buen descanso y despertar sintiéndonos muy bien y llenos de energía. El sueño es muy importante para los adultos, ¡imagínate lo importante que es para los bebés que están en una gran etapa de crecimiento y aprendizaje!
Dormir es esencial para los bebés. Es un elemento clave para el desarrollo del sistema nervioso central. De la misma forma, su cerebro requiere dormir para desarrollarse y su cuerpo lo necesita para crecer. Cuando los bebés duermen ahorran energía, lo que les permite aumentar de peso y crecer. Sus órganos vitales también maduran. Dormir los ayuda a despertarse con energía suficiente para moverse, comenzar a caminar, aprender y explorar el mundo que los rodea.

A los 13 a 16 años de edad, los pequeños deben seguir durmiendo siestas y una gran cantidad de horas durante el día. De acuerdo a la National Sleep Foundation, el rango ideal que los pequeños de 13 a 16 meses de edad deben dormir se ubica entre las 11 y 14 horas diarias. Si duerme de 9 a 10 horas o de 15 a 16 horas puede estar bien; no obstante, no se recomienda dormir así en otras etapas del crecimiento. Si crees que tu pequeño está durmiendo de más, puedes intentar acortar sus siestas de tal forma que reciba la estimulación necesaria para el día; y si duerme menos, intenta reforzar las rutinas de sueño. Dormir es esencial ya que ayuda a desarrollar el sistema inmunológico de tu pequeño. De la misma forma, tu bebé estará más contento durante el día y podrás estimular su lenguaje, movimiento y habilidades cognitivas con mayor facilidad. Luego, al dormir, tu bebé estará reforzando estos nuevos aprendizajes ya que su cerebro usará el sueño para organizar los eventos del día.

Horas recomendadas de sueño para mi bebé: 10 – 12 meses

Dormir bien es indispensable para obtener calidad de vida. Permite que nuestro cuerpo descanse y que mantengamos buena salud física y mental. Dormir es esencial para nuestro cerebro, ya que durante estos momentos trabaja consolidando y organizando los eventos del día. De la misma forma, dormir las horas adecuadas nos permite pasar por diferentes etapas del sueño que contribuyen a que logremos un sueño restaurativo. El sueño es muy importante para los adultos, considerando que nosotros ya no crecemos, sólo imagínate lo importante que dormir es para los bebés.
Dormir es esencial para ellos. Su cerebro lo requiere para desarrollarse y su cuerpo para crecer. Cuando los bebés duermen recargan sus energías, liberan hormonas de crecimiento y consolidan todos los aprendizajes del día. Dormir los ayuda a despertarse listos para para moverse, gatear y explorar el mundo que los rodea. De la misma forma, les permitirá estar contentos y de buen humor a lo largo del día.
Durante esta etapa, el crecimiento de los pequeños los llevará a pasar por un rango diferente de sueño. De acuerdo a la National Sleep Foundation, el rango ideal que los pequeños de 10 a 12 meses de edad deben dormir continúa estando entre las 12 y 15 horas. Algunos bebés dormirán menos, entre las 11 y 13 horas y otros, incluso, dormirán hasta 19 horas al día; no obstante, los expertos recomiendan que tu pequeño no duerma por encima o debajo de este rango de horas. Si consideras que tu pequeño está durmiendo de más, puedes intentar acortar sus siestas de tal forma que reciba la estimulación propia del día y, en caso de que duerma de menos, intenta reforzar las rutinas de sueño. Después de los 12 meses de edad, las horas de sueño se recorren de 11 a 14 horas diarias.