Los tipos de apego: Fomentando un apego seguro en tu bebé

¿Te has preguntado por qué algunos batallan en mantener relaciones sociales, mientras que para otros es muy fácil hacerlo? Según John Bowlby, un psiquiatra e investigador británico, la capacidad de respuesta emocional de nuestra primera experiencia de apego, podría ser el factor más influyente en el desarrollo humano. Bowlby investigó sobre la reacción que mostraban los chimpancés y gorilas al ser asustados, y descubrió que éstos siempre buscan a un adulto como protección, en comparación con otros animales que sólo buscan un lugar donde protegerse. De acuerdo a este patrón de supervivencia, Bowlby concluyó que al igual que nuestros primates, los humanos estamos programados a formar apegos y poseemos una disposición innata a buscar cercanía con un adulto protector.

Durante los primeros dos años de vida, los bebés forman apegos con sus madres o cuidadores primordiales. Esto significa que la calidad de interacción que tengas con tu bebé será muy importante para su desarrollo socio-afectivo. Además, algunos factores como la calidad de interacción maternal, el contacto físico y la atención a necesidades básicas, influirán en el tipo de apego que tu bebé desarrollará. El período crítico para formar un apego a una madre o padre es durante los primeros dos años de vida. Es muy importante fomentar un apego seguro, ya que éste influirá en la calidad de relaciones interpersonales que tu bebé tendrá en un futuro, ¡incluyendo su relación de pareja!

¿Cómo saber si tu bebé ha desarrollado un apego seguro?

Continue reading

La importancia del juego en la infancia

¿Qué es el juego? El juego es divertido – los bebés se ríen contagiosamente por horas jugando peekaboo, los niños disfrutan jugar a las escondidas. El juego es voluntario – es algo que naturalmente nos gusta hacer. El juego tiene una estructura especial, un patrón de repetición y variación. Cuando juegas con un bebé a peekaboo, él puede perder la conexión y recuperarla. Puedes experimentar con el tiempo que tardas en decir “peekaboo” a partir de medio segundo y variarlo a dos o tres. ¡Puedes encontrar exactamente la cantidad de tiempo que genera la mayor cantidad de risas en tu bebé! Demasiado poco tiempo y se pierde el misterio del juego, demasiado largo y al bebé le empieza a dar miedo – hay una esencia en la conexión humana y la desconexión y la reconexión. El regalo del juego es la manera que nos enseña a enfrentarnos a lo inesperado.

¿Cuáles son los diferentes beneficios del juego? Continue reading

Los diferentes estilos de gateo

¿Tu bebé está listo para gatear? Alrededor de los 7 a 10 meses los bebés normalmente comienzan a dominar el gateo clásico de mano y rodilla. Sin embargo algunos bebés desarrollan estilos alternativos de gateo los cuales son igual de eficientes. Estos son algunos tipos de gateo que tu bebé puede adoptar.

No todos los bebés gatean en la forma tradicional, alternando sus manos y rodillas, algunos bebés utilizan su vientre para moverse, otros se arrastran en sus pompis y usan sus manos para impulsarse hacia delante, y algunos utilizan sus manos y pies para moverse hacia adelante. Pero no importa qué estilo adopte tu bebé, recuerda que lo importante es que él o ella muestre un deseo de moverse de forma independiente para explorar su entorno.

Estos son los distintos estilos de gateo según la AAP (Academia Americana de Pediatría):

 

El clásico – manos y rodillas o rastreo en cruz.

Tu bebé recarga su peso sobre sus manos y rodillas, luego mueve un brazo y la rodilla opuesta hacia adelante al mismo tiempo. Este tipo de gateo es el más común de todos.

Gateo de oso.

Se parece que al gateo clásico, pero tu bebé mantiene sus codos y rodillas rectas, caminando sobre las manos y los pies como un oso.

Gateo de vientre o el rastreo de comando.

Tu bebé mueve su cuerpo hacia adelante mientras arrastra su vientre contra el suelo. Esto puede ser una forma eficaz de moverse, ¡pero seguro dejará la ropa muy sucia!

Arrastrarse.

Tu bebé se arrastra al estar sentado, utilizando sus brazos para moverse hacia adelante. Este tipo de rastreo nunca será tan rápido como el gateo clásico, pero también es eficiente. Los bebés que se arrastran a menudo son los que realmente se resistían a pasar tiempo boca abajo.

Gateo de cangrejo.

Tu bebé se mueve hacia atrás o hacia los lados como un cangrejo, impulsándose con sus manos. Este tipo de gateo por lo general ocurre cuando el bebé está aprendiendo a gatear y la fase no dura más de una semana o dos.

Rodando.

Tu bebé llega a su destino rodando de un lugar a otro. Aunque técnicamente no es gatear, algunos bebés llegan a ser tan eficientes en rodar que en realidad nunca desarrollan la postura de gateo, ya que simplemente ruedan una y otra vez hasta que llegan a su destino.

 

Toma en consideración que los patrones de gateo atípicos no necesariamente indican un problema, pero la asimetría del gateo puede ser una señal de alerta por lo que si tienes dudas platícalo con tu pediatra.

 

 

¿Quieres más información acerca del gateo?  Visita nuestro blog  “Aprendiendo a gatear: Preguntas frecuentes” o las siguientes páginas:

 

https://www.healthychildren.org/English/ages-stages/baby/Pages/Crawling-Styles.aspx

http://www.kidspot.com.au/baby/baby-development/milestones/baby-development-all-about-crawling

http://espanol.babycenter.com/a900442/gatear

 

Adquiriendo independencia: ¿cómo enseñarle a mi pequeño a usar el baño?

Si notas que tu bebé ya está listo para aprender a usar al baño, ¡genial! Es hora de decirle adiós los pañales y hola al escusado. Tú y tu pequeño embarcarán en una maravillosa aventura y cumplirán un aspecto clave en el desarrollo de tu pequeño.

Sabiendo que dejar el pañal no es una tarea fácil, te queremos presentar consejos que recomienda la Asociación Americana de Pediatría para lograr el cambio.

• Primero que nada, asegúrate de que deseas comenzar y que sea adecuado para ti y tu pequeño. Es decir, verifica que no estén pasando por un cambio importante como la bienvenida de un hermano, cambio de casa, entrada al kínder, etc.
• Ve con tu pequeño a elegir una bacinica entrenadora. Pueden incluso decorarla juntos para que tu pequeño sienta menos intimidación y lo motive a quererla utilizar.
• Acomoda la bacinica en su recamará o en el baño que se encuentre más cercano a tu bebé.
• Comienza sentando a tu pequeño sobre el bañito cuando traiga ropa, para que obtenga sensación de cómo se siente estar sentado en él. Conforme esté sentado, platícale del baño, para qué es, cuándo se usa y cómo debe sentarse.
• Dale la oportunidad a tu pequeño de sentarse en la bacinica cuando se muestre interesado, aunque sea con ropa. Al momento que sienta confianza, intenta sentarlo sin pañal. Recuérdale que debe tener sus pies en el piso y que lo que hacía en el pañal ahora deberá depositarlo en la taza de la bacinica.
• Incorpora a la rutina de tu pequeño sentarse en el bañito entrenador y, poco a poco, ve incrementando las veces que se sienta en él.
• Ya que domine la rutina, puedes cambiarle su pañal sobre la bacinica y depositar los deshechos ahí mismo para que vea como lo hará él.
• Una vez que tu bebé comprenda el proceso, acomoda el baño entrenador cerca de donde juega y deja a tu bebé estar un rato sin pañal.
• Otros días colócale a tu bebé calzón y ropa para que practique avisar que tiene que ir al baño y además note la diferencia entre mojar el pañal o el calzón.
• Recuerda felicitarlo si va al baño con éxito pero no lo regañes si tiene un accidente ya que esto aumentará su estrés.
• Cuando veas que tu niño esté dominando el uso de la bacinica, cambia el pañal a calzón pero sólo durante el día. Aprender a controlar el esfínter durante la noche o su siesta le tomará más tiempo. En cambio, motiva a tu pequeño a utilizar el baño antes de dormir y al despertar.

Recuerda no regañar a tu pequeño ya que esto puede producir que se preocupe y estrese; en cambio, motívalo lo más que puedas. Refuerza el hecho de que se trata de algo natural y necesario, no algo sucio o por el cual deba sentirse avergonzado. De igual manera recuerda realizar diversas actividades como decorar la bacinica o leer o pintar por mientras se sienta en ella para hacer el entrenamiento divertido.

¿Tendrá mi pequeño pesadillas?

¡Qué terribles son las pesadillas! ¡Nos asustan e incluso pueden hacernos sudar! Nosotros como adultos sabemos que estos sueños no son verdaderos, pero los niños no lo saben. ¿Tienen los niños también pesadillas? Los expertos no saben de manera exacta cuándo comienzan las pesadillas, pero saben que un bebé sí las puede tener. A los dos años de edad, la imaginación de tu pequeño ha evolucionado y si tiene una pesadilla, puede llegar a asustarlo tanto que lo despierta. Si tu pequeño duerme bien y parece despertarse agitado y asustado, puede haber tenido alguna pesadilla. Por lo general, estas ocurren durante la segunda etapa del sueño por lo que podrá levantarse asustado durante la madrugada. Incluso, si tu bebé ya habla, podría contarte lo que experimentó.

¿Qué hago si mi bebé tuvo una pesadilla?
• Respeta y reconoce su miedo.
• Si ya habla, deja que te platique sobre el sueño y se empática con él.
• Dale mucho cariño y seguridad, acariciando su espalda hasta que se tranquilice.
• Ofrécele un peluche y permite que se acueste con él.
• Conecta una luz para la oscuridad.
• No reacciones con escándalo o muestres ansiedad ya que tu bebé podrá identificar tu reacción y sentir aún más miedo.
• Recuérdale a tu pequeño con frecuencia que los monstruos no existen y nada lo dañará en la noche.
• Ojo: Ten cuidado con formar hábitos difíciles de romper. Procura no llevar a tu pequeño a tu cama. En pocas ocasiones no hay problema. Sin embargo, pronto puede formarse un hábito.

¿Qué hago para prevenir pesadillas?
• Refuerza rutinas tranquilas; léele cuentos con temática feliz, preferente aquellos que contengan temas acerca de lo maravilloso que es el sueño durante la noche.
• Mantén su habitación a una temperatura agradable.
• No dejes la luz prendida pero si incorpora una luz de noche.
• Bríndale un peluche que funcione como objeto transicional (que él pueda asociar con la tranquilidad y la seguridad).
• Evita que tu pequeño vea televisión con contenido que puede llegarlo a asustar o preocuparlo.
• Por lo general, los niños tienen más pesadillas cuando están ansiosos o estresados. Si están teniendo pesadillas recurrentes, intenta identificar qué es lo que les está  preocupando para poder disminuir su ansiedad.

Esperemos que estos consejos ayuden a tu pequeño a conciliar el sueño y saber qué hacer en caso de que tenga una pesadilla.

¡Ayuda! Mi bebé no quiere dormir

Alrededor del primer año, incluso antes, los pequeños pueden comenzar a experimentar ansiedad y resistencia para ir a la cama. Quieren seguir contigo o seguir jugando. No les encanta la idea de que el día se ha terminado y no quieren separarse de nosotros. De la misma forma, pueden volver a despertar durante la noche cuando aparentemente habían dominado ya este hábito. Si este es tu caso, ¡no te preocupes! La ansiedad por separación es una reacción totalmente normal y significa que se está formando una relación sana de apego entre ustedes. Sin embargo, esta reacción puede afectar su sueño y el tuyo también. Ésta etapa puede provocar en los padres preocupación y frustración, además de cansancio; es por eso que tenemos una serie de consejos que te ayudarán a lidiar esta batalla:

• Continúa reforzando la rutina de noche para relajar a tu pequeño e indicarle que ya ha llegado la hora de dormir. Esto le dará seguridad a tu bebé al brindarle consistencia y predictibilidad.
• Cerciórate de que su cuarto esté a la temperatura adecuada, ni muy caliente ni muy fría.
• No permitas que se quede despierto hasta tarde ya que será más difícil acostarlo a dormir si está cansado en exceso. De la misma forma, no intentes acostarlo muy temprano; intenta identificar su ritmo biológico para acostarlo a la mejor hora.
• Mantente relajada y segura. A pesar de sentir ansiedad o incluso frustración, muéstrale a tu pequeño que no hay ninguna razón para alterarse o sentir miedo. Si le das seguridad a tu bebé, se tranquilizará.
• Continúa acostándolo mientras esté adormilado pero todavía despierto y dale las buenas noches. Le puedes dar un beso, sobar su espalda y decirle que lo quieres mucho; con ello le darás más seguridad.
• Durante el día, juega a esconder y reaparecer y jugar a las escondidas con sus peluches; con ello le enseñarás a tu pequeño que aunque no te pueda ver, volverás a aparecer.
• Dale confort a tu bebé si despierta muy alterado y parece no poder volver a dormir. Sin embargo, procura que sea una visita breve sin levantarlo o estimularlo.

Reforzando la rutina nocturna

Todos los papás quieren que sus bebés aprendan a dormir durante la noche y buscan la receta para encontrar cómo hacerlo. La verdad es que no existe una técnica perfecta. Sin embargo, se ha descubierto que a los bebés les gusta la predictibilidad ya que esto les da seguridad. Por dicha razón, los expertos recomiendan establecer una rutina nocturna que deberá realizarse todas las noches. De esta forma, los bebés podrán predecir la hora de dormir.

Para que tu bebé se sienta seguro, necesita predictibilidad, inicia la rutina unos 15 o 20 minutos antes de la hora de dormir. Por lo general, esto ocurrirá 12 horas después de la hora en la que suele despertarse por la mañana. De igual manera, es importante mantener la rutina breve y tranquila pues si tu pequeño ya tiene sueño, no hay razón para entretenerlo mucho e interrumpir los propósitos de la misma.

Estos propósitos incluyen señalarle a tu pequeño que ya va ser hora de dormir. Además de relajarlo y tranquilizarlo, le brindas una oportunidad para crear un vínculo contigo mientras fomentas el desarrollo del lenguaje al hablarle, cantarle o leerle un cuento.

Ejemplo de una rutina nocturna:

1. Cenar (papilla).

2. Pasear, para digerir la comida (no se recomienda bañar a tu bebé con hambre o justo después de cenar).

3. Baño tranquilo y relajante con algo de música tranquila.

4. Al finalizar el baño, sécalo muy bien, masajea suavemente su piel y cámbialo a su pijama.

5. Prepara una toma de leche o dale pecho.

6. Lávale sus dientes si es necesario.

7. Léele un cuento y cántale mientras lo arrullas.

8. Al estar somnoliento acuéstalo en su cuna para que trate de terminar de consolidar el sueño por sí solo.

Recuerda que no hay una rutina perfecta, ¡la mejor rutina es la que sea favorable para ti y tu familia! Así que siéntete libre para elegir la rutina que mejor se adapte a ustedes. Lo importante es aprender a reconocer cuando tu bebé comienza a tener sueño. Si identificas los patrones de tu bebé evitarás comenzar la rutina cuando esté cansado de más o inclusive cuando aún no tenga sueño.

Consejos para crear rutinas de sueño

Los bebés nacen sin noción de tiempo. No conocen el día ni la noche. Ellos se rigen por el hambre y su reloj biológico, algo que debemos respetar. Sin embargo, no significa que no podamos ayudarlos a establecer un horario de sueño. Y no sólo eso, las rutinas los ayudarán a sentirse seguros, pues comienzan a identificar patrones y a predecir los eventos del día.

¿Cómo comenzar a crear la rutina?

• Juega con tu bebé durante el día para que comience a asociar la luz con el juego.
• En la noche, dale un baño relajante. Solo procura no bañarlo justo después de cenar para evitar el reflujo, o cuando tiene mucha hambre ya que se puede poner irritable.
• Ya que esté limpio y tranquilo, léele un cuento o cántale una canción de cuna bajo luz tenue.
• Mantén el ambiente tranquilo, dale su toma de leche antes de acostarlo en su cuna, y una vez que termine, acuéstalo cuando aún siga adormilado.
• Puedes prender música de cuna o de ruido blanco.
• Mantenlo en un ambiente acogedor. Puede comenzar a dormir en un moisés en vez de en una cuna.
• Asegúrate de que el clima esté agradable, ni muy frío ni muy caliente. Muchos pediatras recomiendan 20 grados centígrados como la temperatura ideal. Sin embargo, es necesario comentarlo con tu pediatra ya que las recomendaciones pueden variar. De la misma manera, recuerda que el aire no debe pegarle de forma directa a tu pequeño.
• En esta etapa de 0 a 3 meses, los bebés no son lo suficientemente maduros para aprender a dormir solos, por lo que necesitan un poco de apoyo. Por lo tanto, es probable que requieran confort o leche. Procura no dejar que lloren durante este periodo. En vez de ello, responde a sus lágrimas y levántalos si es necesario; no hay manera de mimar un bebé tan pequeño.
• Finalmente, sé consistente con la rutina; pronto tu bebé aprenderá la diferencia entre el día y la noche.

Desarrollando hábitos de sueño

La privación de sueño es sumamente común tras la llegada de los hijos. Sabemos que esto puede ser muy cansado. Por lo tanto, queremos presentarte unos consejos que pueden ayudar a que tu bebé duerma toda la noche y que tu también logres un descanso merecido.
Alrededor de los 4-6 meses de edad los pediatras recomiendan comenzar establecer una rutina para dormir ya que están listos para desarrollar estos hábitos. Sabemos que hay muchos métodos y sólo un padre sabe que es lo mejor para su hijo, pero les queremos compartir unas recomendaciones de la Academia Americana de Pediatría que facilitan la hora de sueño:
• Realiza una rutina nocturna en el mismo orden todos los días.
• Acuesta a tu pequeña por mientras todavía esté despierta pero somnolienta. Puedes darle una toma de leche y por mientras se muestre somnolienta acostarla. De esta forma, aprenderá a conciliar el sueño sin mucho estímulo y no requerirá de ayuda para volver a dormir.
• Procura no acostarla muy tarde para evitar el exceso de cansancio. Evita también acostarla muy temprano ya que no tendrá sueño.
• Toca su espalda gentilmente, murmúrale buenas noches y que la quieres mucho y lentamente retírate del cuarto.
• Si llora, espera un momento y verifica si puede volver a dormir. Si no, regresa evitando prender la luz, jugar o levantarla. Si comienza a llorar mucho trata de identificar el porqué, puede necesitar un cambio de pañal, tener hambre sentirse mal.
• Si vas a cambiar el pañal o darle de comer, no prendas la luz, y mantén el proceso muy tranquilo así tu bebé sabrá que no es hora de jugar.
• Recuerda: cada bebé es diferente y tiene diferentes necesidades, continúa reforzando la rutina nocturna pero actúa de acuerdo la madurez de tu pequeña para ayudarla a dormir por sí sola.

¿Cómo vestir y desvestir a mi bebé?

El cambio de prenda de tu bebé es un excelente momento para convivir, interactuar y hasta jugar a “¿dónde está bebé?”. Al empezar puede parecer una actividad difícil, pero verás que con la práctica serás un experto cambiador de ropa.

Para comenzar, asegúrate de que la ropa de tu pequeño sea cómoda, esté limpia y sea adecuada para su edad. Prepara las prendas nuevas y acomoda a tu pequeño en una superficie plana y segura. Puede ser sobre el cambiador, encima de la cama o en un sofá. Recuerda no quitarle la vista de encima en ningún momento.

¿Cómo lo visto?
1. Acuesta a tu bebé boca arriba sobre una superficie plana.
2. Toma la prenda que le deseas poner y júntala desde la parte inferior hasta el cuello de la misma como si fuera acordeón. Levanta un poco a tu bebé y sostén su cabeza delicadamente. Estira la prenda y pásala suavemente sobre la cabeza de tu pequeño procurando no tocar su carita.
3. Repite el mismo mecanismo de acordeón ahora para las mangas. Empieza con un lado, pasando su mano por la apertura y cuidadosamente metiendo tu mano por fuera hacia dentro de la manga para ayudar a bajarla a través del brazo de tu pequeño. Al terminar, repite lo mismo con su otro brazo.
4. Ajusta la ropa en su cuerpo y abróchala al nivel del pañal.
5. Repite los mismos pasos si pretendes ponerle otra capa de prenda. Si le pones pantalones, realiza el mismo movimiento de acordeón.
6. Por último, no olvides los calcetines.

¿Cómo lo desvisto?
1. Acuesta a tu bebé boca arriba.
2. Procura desvestirlo poco a poco para que no le dé frío.
3. Si trae pantalones, comienza por ellos. Suavemente, desabróchalos y deslízalos hacia abajo.
4. Sostén con apoyo la cabeza de tu pequeño en tanto desabrochas su prenda y sacas cada brazo, uno a la vez.
5. Junta la prenda hacia el cuello, estira y pásala gentilmente por la cabeza de tu pequeño evitando tocar su barbilla y cara.
6. Si necesitas quitar un mameluco, desabrocha la prenda y levanta con cuidado a tu pequeño para deslizar suavemente la ropa (un brazo a la vez, para después hacerlo con cada una de las piernas).

Recuerda que hay que hacer varios intentos para dominar esta práctica. Sin embargo, con el tiempo aprenderás la mejor manera para hacerlo y conocerás la que sea más fácil para ti y menos incómoda para tu pequeño.